Ángel Feijóo Mirón, nuevo Deán de la Catedral de Ourense: "El valor espiritual e histórico de la Catedral es una responsabilidad"

Toman posesión los nuevos cargos

Tras la toma de posesión de los nuevos cargos catedralicios, el responsable episcopal de Cáritas, Ángel Feijóo Mirón, se pone al frente de la gestión de la catedral de Ourense

Angel Feijóo Mirón, nuevo Deán catedralicio
Angel Feijóo Mirón, nuevo Deán catedralicio | Miguel Angel

El sábado 28 de febrero tomaron posesión en la catedral de Ourense los nuevos canónigos nombrados por el obispo, Leonardo Lemos. Entre ellos, el párroco de Santa Eufemia y responsable de Cáritas, Ángel Feijoo Mirón, que era elegido Deán-presidente de la catedral, lo que pone sobre sus hombros la responsabilidad del día a día de uno de los monumentos de mayor valor patrimonial y espiritual de la ciudad, una tarea que asume siendo consciente de su envergadura.

Es una responsabilidad ser el responsable último; saber que la catedral, como el templo central de de nuestra de nuestra diócesis y toda la historia que tiene detrás, está en tus manos"

Pregunta. ¿Qué se siente al ser elegido para el cargo?

Respuesta. Por un lado, alegría por saber que, bueno, que tus compañeros confían en ti -al Deán lo eligen los canónigos catedralicios-, que cuentas siempre con su apoyo, que alguien, de alguna manera, te elija para eso.

R. Y al mismo tiempo es una responsabilidad de saber que la catedral, como el templo central de de nuestra de nuestra diócesis y toda la historia que tiene detrás, de alguna manera tú eres el responsable último, por decirlo de algún modo, de esa realidad. Es también pues una responsabilidad.

P. ¿Qué supone ser Deán de la catedral de Ourense?

R. El Deán es como el presidente del cabildo. El cabildo lo forman los sacerdotes de la catedral, y la cabeza de entre ellos es el Deán. Su responsabilidad es, por un lado, mantener el culto, dignificar el culto, cuidar la catedral como la sede del obispo…

R. Es un el templo de referencia para la liturgia y para el culto en toda la diócesis. Por otro lado, un anexo a esto, está el cuidado de la obra. La catedral tiene toda una historia multisecular, es quizá el principal monumento artístico de nuestra de nuestra ciudad. El cuidado, también material, de todo lo que significa la catedral también es una labor muy importante, y una tarea continua para el cabildo.

Es un el templo de referencia para la liturgia y para el culto en toda la diócesis. Por otro lado, un anexo a esto, está el cuidado de la obra. La catedral tiene toda una historia multisecular, es quizá el principal monumento artístico de nuestra de nuestra ciudad"

P. La catedral lleva ya varios años sometida a un proceso constante de renovación ¿cómo ha sido ver esa transformación?

R. Esto es algo muy interesante y que conviene entender. Es decir, cuando se construye el primer templo catedralicio estábamos en los siglos XI-XII. En aquella época, los cristianos tenían unas necesidades para reunirse, vivían de una determinada manera.

R. Es un templo vivo, un lugar donde se reúnen los cristianos para para dar culto a Dios, pero va necesitando otra serie de medios. Van apareciendo otros santos, cambia la manera de dar culto... y eso transforma la catedral. Es algo que conviene entender, no es un monumento histórico que no cambia, se va adaptando a los tiempos, al modo de dar culto a Dios, al modo de vivir, a distintas necesidades, etcétera. Y de ahí bueno, pues que la catedral pues haya ejemplos de distintos eh géneros eh arquitectónicos, de santos de distintos siglos, de pinturas de distintos siglos, porque es un lugar vivo. Y esto es una cosa que conviene también entender y que a veces hay que hacerle entender a los encargados del patrimonio.

P. También tiene esa dicotomía, la comentaba usted antes, de ser un monumento histórico y un lugar de culto ¿Es fácil conseguir ese equilibrio?

R. Tiene sus dificultades, porque es un lugar de culto construida hace muchos años. Eso dificulta algunas cosas ahora mismo, pero sí es verdad que que, a veces, las pegas vienen puestas más por quien no entiende que se trata más de un lugar de un monumento; pero un monumento que es vivo. Esta casa, como es monumento, no se puede cambiar de cualquier manera, no puede cambiar tal tabique, no puede cambiar tal pintura... Entonces claro, este es el problema que a veces se plantea con la catedral y con otros templos, adaptarlos es fácil, pero a veces las imposiciones vienen puestas por quien no entiende que estamos hablando de un lugar vivo, donde hay vida.

Un templo como como es el nuestro siempre reviste dificultades, pero, ahora mismo, yo creo que cumple con todos los parámetros de seguridad que de alguna manera nos piden"

P. Hace poco se vio también un simulacro como medida de prevención ¿Está el templo protegido ante un accidente semejante al de Córdoba?

R. Sí, en ese sentido han hecho hace poco ese simulacro los bomberos de la ciudad, por si hubiera algún algún problema. Creemos que sí, ellos son los que nos confirman que la catedral reúne las condiciones. Un templo como como es el nuestro siempre reviste dificultades, pero, ahora mismo, yo creo que cumple con todos los parámetros de seguridad que de alguna manera nos piden.

P. Estamos en un momento de cierto retorno al culto ¿Se ve en la catedral?

R. La catedral tiene algunos lugares donde se celebra un culto muy especial, como es el Santo Cristo, que siempre reúne fieles todos los días y durante su novena a muchísima gente. En algunas celebraciones particulares que preside el obispo vamos viendo que hay gente también más joven, gente a veces incluso gente de paso. También matrimonios jóvenes, con hijos... sí se ve también en eso, en algunos momentos puntuales en la catedral. Ese rejuvenecimiento o ese acercamiento de personas más jóvenes a la a la realidad espiritual y a la religión.

P. ¿Y cómo conseguimos que esa curiosidad se convierta en algo constante?

R. Si la catedral a través del culto, es capaz de hacer que los cristianos se acerquen cada vez más a Dios, a su misericordia, a su cariño, a su amor…entonces será siempre más atrayente.

P. ¿Cuál le gustaría que fuera su impronta o cuál le gustaría que fuese su legado, ahora que se va a poner al frente del templo catedralicio?

R. Bueno, eso es difícil de de pensarlo, pero bueno yo diría básicamente esas dos cosas. Mantener eh el culto, que es para aquello para lo que ha nacido la catedral, que sea un lugar donde los cristianos sigan dando culto y donde el obispo tenga su sede y pueda reunirse con su comunidad para dar culto y por otro lado el mantenimiento y el y el desarrollo lo más armónico posible de lo que se llama la fábrica de la catedral, de lo que es el templo, los retablos, pinturas, toda la riqueza artística, arquitectónica, pictórica que hay dentro de la catedral.

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