La estación de Ourense no tendrá sala de espera vip

600 MILLONES EN ESTACIONES GALLEGAS

A pesar de la inversión de 600 millones en las estaciones de tren de Galicia, incluida la de Ourense, ninguna ofrecerá ese servicio

La sala de espera de Ourense es ridícula frente a las salas club de otras ciuadades.
La sala de espera de Ourense es ridícula frente a las salas club de otras ciuadades. | Lucía Otero

Trece estaciones de la red de alta velocidad cuentan actualmente con sala club. Ninguna de ellas está en Galicia y la futura estación de Ourense tampoco será una de ellas. La adaptación de las estaciones convencionales de las principales ciudades gallegas tendrá una factura final que superará los seiscientos millones de euros, de los que casi una cuarta parte se destinará a la estación de A Ponte. Pero ese servicio no se ha contemplado, como tampoco en Vigo, A Coruña, Santiago o Lugo.

Los más de dos millones de viajeros que pasan por la terminal ourensana cada año se tienen que contentar con un cubículo acristalado, más pequeño que el de la estación de autobuses. Quienes utilizan habitualmente este servicio son conocedores de lo insuficiente que resulta, ya que los frecuentes retrasos en los trenes hacen que se acumulen más usuarios en espera de la llegada de su tren. Esa insuficiencia se agrava en condiciones climáticas extremas, como el frío en invierno y el calor elevado tantos días del verano, que tienen que padecer los viajeros que, al no caber en dicha sala, se sitúan en el entorno de los andenes o, simplemente se escapan a la sala de espera de la estación de autobuses.

Las salas club están destinadas a los viajeros que tienen billetes combinados Renfe-Iberia, billetes premium o usuarios del programa Más Renfe plata, oro y platino, estos últimos incluso cuando utilizan los servicios Avant. Poseen servicios similares a las salas vip de los aeropuertos (AENA sí que ofrece esa prestación en los tres aeropuertos gallegos): butacas confortables, prensa diaria, wifi gratuito, café, infusiones y otras bebidas gratis así como aperitivos, bollería y snacks, sin cargo. Herederas de las antiguas salas Rail Club, no solo están presentes en grandes estaciones, como Atocha y Chamartin en Madrid, Santa Justa en Sevilla o Barcelona Sants, también en las de tamaño intermedio, similares en número de viajeros a la de Ourense, como Lleida, Tarragona, Valladolid o incluso con menos como ocurre con Girona o Albacete. Lo que sí diferencia a las estaciones que tienen sala club de las cinco gallegas que han quedado fuera de esa prestación es que Renfe tiene que competir Iryo y Ouigo, empresas que, de momento no llegan a Galicia.

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