Finaliza el plazo de desbroces con miles de fincas olvidadas

PREVENCIÓN DE INCENDIOS

Los concellos de Ourense y Seaga entran en el período de inspecciones para detectar desatenciones

Maleza y hierba a lo largo de la carretera en Taboadela
Maleza y hierba a lo largo de la carretera en Taboadela | Óscar Pinal

El plazo de obligatoriedad de limpiezas en fincas ubicadas dentro de las franjas secundarias de seguridad de los núcleos de población finalizó este 31 de mayo, con muchos deberes todavía por cumplir por parte de un gran porcentaje de los responsables de los terrenos.

El número real de incumplimientos de desbroces es complicado de estimar, debido a la complicada orografía y al número desmesurado de parcelas, siendo Ourense la provincia de España con mayor número de fincas privadas con más de 3,6 millones. Ahora, con las inspecciones técnicas ya en marcha, las administraciones detectarán los terrenos llenos de maleza para proceder posteriormente a multas a los propietarios y/o ejecuciones subsidiarias. Las inspecciones las realizan tanto los concellos como Seaga, si es que los concellos lo solicitaron y solo en aquellos que estén adheridos y habían solicitado este tipo de colaboración, según señalan desde la Consellería de Medio Rural.

Realizando un recorrido sobre el terreno, se detecta una situación realmente dramática con grandes masas forestales a escasos metros de casas, además del abandono todavía peor en aquellas parcelas situadas fuera de las franjas de seguridad de 50 metros que rodean a las aldeas, como el monte o el interior de los núcleos de población, puntos más olvidados en el convenio de prevención de incendios.

A través de una ruta realizada desde este periódico por la zona rural del entorno de la ciudad y de los concellos cercanos, se detectó un incumplimiento de desbroces muy elevado. En Taboadela no solo hay superficies forestales abandonadas, amenazando su núcleo principal, sino que incluso la dejadez se extiende al jardín de las casas de la localidad, con hierbajos del tamaño de una persona, una situación que se repite en prácticamente todos los pueblos.

Aldeas como Mingarabeiza (Taboadela), se encuentran a su suerte en medio de una jungla de matorrales que se suma a estar rodeadas de especies invasivas. Esta localidad tiene eucaliptos enormes en su entorno en medio de un bosque de “fentos” y silvas lo que multiplica la expansión de un potencial incendio.

Mientras tanto, los trabajos de desbroce continúan, pese a la finalización del plazo, y seguirán hasta que la Xunta lo permita. Cuando los termómetros se disparen durante días continuados y haya riesgo de incendio se prohibirán debido a la generación de chispas de la maquinaria de desbroce, lo que puede generar fuego.

Siguientes pasos: notificaciones y ejecuciones subsidiarias

Los desbroces continúan tras el plazo exigido
Los desbroces continúan tras el plazo exigido | Óscar Pinal

Tras el fin del plazo, el protocolo establece que los ayuntamientos notificarán oficialmente a los propietarios incumplidores, otorgándoles un plazo máximo de 15 días para limpiar. Si el titular es desconocido, el requerimiento se publicará mediante un anuncio en el DOG y el BOE.

Si la parcela sigue sin desbrozar pasado este último margen legal, se activará la denominada ejecución subsidiaria. Esto implica que la Administración (a través de los medios de Seaga) accederá directamente a la finca para limpiarla, repercutiendo posteriormente todos los costes de los trabajos al dueño. Además, la madera de especies prohibidas taladas será decomisada para sufragar los gastos, y se iniciarán procedimientos sancionadores que derivarán en multas para los infractores, que pueden ir hasta los 100.000 euros en los casos más graves.

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