Javier Martínez: "Cada vez hay menos gente, pero mientras tenga familia aquí, seguiré volviendo a Penouta"

SE MARCHÓ EN 1995

Javier Martínez dejó la aldea en 1995 para trabajar como camionero en Bilbao. Aunque construyó allí su vida, regresa varias veces al año a Penouta para visitar a su familia y mantener vivo el vínculo con el pueblo donde nació.

Javier Martínez en Penouta.
Javier Martínez en Penouta. | Iván Remesal.

Javier Martínez forma parte de esa generación de vecinos que tuvo que abandonar Penouta (Viana do Bolo) en busca de un futuro laboral. En 1995 se fue a Bilbao, donde continúa viviendo y trabajando como camionero. Sin embargo, el paso de los años no ha roto su relación con la aldea. Siempre que puede vuelve para reunirse con sus padres y sus hermanos, disfrutar de la tranquilidad del entorno y recordar el lugar en el que creció. Aunque reconoce que el pueblo ha cambiado mucho y que cada vez quedan menos vecinos, asegura que seguirá regresando mientras le sea posible.

Pregunta. ¿Cuándo te marchaste del pueblo y por qué?

Respuesta. Me marché el 1 de enero de 1995 porque aquí no había trabajo. Como les ocurrió a muchos jóvenes de aquella época, tuve que salir para buscar una oportunidad laboral. Terminé viviendo en Bilbao, donde trabajo como camionero y e hice mi familia.

P. ¿Con qué frecuencia vuelves a Penouta?

R. Intento venir un par de veces al año. Siempre busco unos días para regresar, pasar tiempo con mis padres y con mis hermanos y desconectar del ritmo diario. Cada visita es una oportunidad para volver a recorrer el pueblo y reencontrarme con mis raíces.

P. ¿Qué es lo que más echas de menos cuando estás fuera?

R. Galicia. Al final es la tierra donde nací y siempre se echa de menos. Aunque llevo muchos años viviendo en el País Vasco, siempre tengo ganas de volver cuando puedo. Lo primero que hago al llegar es comprar una empanada.

P. ¿Cómo ha cambiado Penouta desde que te fuiste?

R. Ha cambiado mucho y, en mi opinión, para peor. Cada vez vive menos gente y muchas casas han quedado vacías. Da pena ver cómo un pueblo que antes tenía vida se va quedando poco a poco sin vecinos.

P. ¿Te planteas volver cuando te jubiles?

R. Todavía me queda bastante para jubilarme, pero sí creo que cuando llegue ese momento vendré con mucha más frecuencia. Me gustaría poder pasar aquí más tiempo y disfrutar de la tranquilidad que ofrece el pueblo.

P. ¿Seguirás viniendo cuando tus padres ya no estén?

R. Sí. Mientras tenga aquí a mis hermanos seguiré viniendo. Y aunque algún día tenga que alojarme en Viana do Bolo o en otro lugar, lo que realmente me tira es Penouta. Es el pueblo donde nací, donde crecí y al que siempre me gusta regresar.

Contenido patrocinado

stats