OBRAS Y SOCAVONES
Ourense, la ciudad de las vallas infinitas
CALLE DEL PASEO
Cada vez falta menos para que arranque la Semana Santa, y los vecinos de Ourense, conscientes de ello, han aprovechado para empezar a preparase. En la semana que se conoce que el ahorro de los ourensanos ha llegado a máximos históricos, hay quien da fe de ello evitando gastar unas monedas en el Domingo de Ramos.
Han sido varios los sagaces que, aprovechando la poda de un loureiro en plena calle del Paseo, han recogido sus ramos de laurel. Un movimiento que recibirán con animosidad los vendedores ambulantes de estas ramas, que acostumbran colocarse cerca de las iglesias de la ciudad durante el primer domingo de la Semana Santa.
El Domingo de Ramos conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cuando fue recibido por la multitud con palmas y ramas. En Galicia, donde el laurel crece con facilidad y es parte del paisaje cotidiano, se adoptó esta planta como símbolo principal de la celebración.
Su hoja perenne y su aroma característico hacen del laurel algo más que una simple planta: es un símbolo de victoria, eternidad y protección espiritual.
Muchas personas creen que el laurel bendecido tiene propiedades protectoras. Por eso, después de la misa, es costumbre colocar el ramo en puertas, balcones, campos o dentro de casa. Se dice que protege el hogar, trae buena suerte, y aleja las tormentas y los males durante el año.
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