El pleno demanda soluciones para la Plaza y la movilidad

MOCIONES CLAVES

Jácome acusa a los placeros de “secuestrar” la Alameda y elude cualquier responsabilidad

Un momento de la celebración del pleno municipal.
Un momento de la celebración del pleno municipal. | Miguel Ángel

El primer pleno municipal del 2026 en la ciudad vivió otra tensa sesión. La corporación escenificó la ruptura entre el gobierno de Democracia Ourensana (DO) y los tres grupos de la oposición (PP, PSOE y BNG), que unieron sus votos para sacar adelante mociones clave sobre el futuro de la Alameda y el caos circulatorio, dejando al alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, aislado en la abstención y en la defensa de su gestión.

El punto más caliente de la jornada fue el debate sobre el futuro de la Alameda y la Plaza de Abastos. Lo que comenzó como una moción del PSOE exigiendo un proyecto integral de rehabilitación en la zona verde, acabó derivando en un duro cruce de acusaciones sobre los placeros trasladados allí “provisionalmente” hace ya siete años.

La socialista Natalia González acusó al regidor de usar el espacio como “arma política” y de “xerar odio” contra los comerciantes para tapar su falta de gestión, recordando la pérdida de 2,5 millones de euros en subvenciones. “Levamos sete anos e cero solucións”, lamentó. Desde el BNG, Xosé Manuel Puga fue más allá, acusando a Jácome de querer expulsar a los placeros para “meter os seusmiguetes” y jugar con 200 puestos de trabajo.

la oposición afea al regidor su intento de “xerar odio” para tapàr su falta de gestión y su intento de colocar la plaza a “amiguetes”

La respuesta del gobierno local no rebajó el tono. Jácome calificó la situación de “secuestro”, asegurando que los placeros usan la Alameda como “rehén” y que “no se quieren ir ni a tiros”, confirmando que la solución pasará por los tribunales. El PP, por boca de Pepe Araújo, intentó mediar cargando contra el abandono del entorno: “O alcalde demonizaos praceiros, pero a suciedade na zona é culpa do Concello”. Finalmente, la moción para rehabilitar la zona salió adelante con el‘s’ de toda la oposición.

El segundo gran frente fue la movilidad. Tras la supresión de la ORA y la implantación de la Zona de Baixas Emisións (ZBE), la oposición describió una ciudad sumida en el caos. El BNG advirtió de que la eliminación del pago por aparcar no ha traído fluidez, sino “tráfico de agitación”, y defendió que la ORA daba superávit. El PP, a través de Inma Moreiras, reclamó aparcamientos disuasorios urgentes, mientras el PSOE pedía “empatía” para los trabajadores de la ORA despedidos.

Jácome despachó el asunto comparando a los trabajadores de la ORA con cualquier empleado de una empresa privada que cierra y defendiendo que su obligación es buscar sistemas alternativos. Su edil, Rafael Cachafeiro, llegó a asegurar que Ourense es “una de las mejores ciudades de España en movilidad”, culpando a la Xunta de no financiar aparcamientos como hace en otras urbes. De nuevo, la moción socialista para un plan de movilidad prosperó sin el apoyo del gobierno local.

El pleno aprobó también una moción del PP exigiendo a ADIF acelerar las obras de la estación intermodal. La popular Noelia Pérez ironizó con que, tras 19 meses y solo un 2-3% ejecutado, “una tortuga habría llegado más lejos”. Esta vez, DO y BNG se sumaron al sí, mientras el PSOE se abstuvo.

Enmendando errores

En el plano administrativo, se vivió una situación paradójica: el pleno tuvo que ratificar el cambio de la jornada laboral para los funcionarios municipales por orden judicial, tras anularse un acuerdo de la junta de gobierno de 2021. El punto se aprobó solo con los votos de DO y la abstención técnica del resto.

Tensión con acusaciones mutuas de “ladrón” a tres bandas

La tensión llegó, de nuevo, al terreno de lo personal. La chispa saltó cuando el BNG defendió que el servicio de aparcamiento generaba superávit. La respuesta de Jácome fue acusar a los nacionalistas de “robar a lo grande” durante el bipartito. La réplica no se hizo esperar: Luís Seara negó tajantemente las acusaciones recordando que ellos no aparecen en audios hablando de “dar palos”, lo que provocó que el alcalde extendiera sus ataques a la bancada socialista, llamando “ladrona” a Natalia González, a lo que esta respondió: “O ladrón é vostede”. El regidor también tuvo tiempo para cargar contra Pepe Araújo.

Unanimidad para una calle para el doctor Míguez y amagos de expulsión

Donde sí hubo unanimidad fue en el reconocimiento a la memoria local: todos los grupos políticos votaron a favor de dedicar una calle al doctor Luis Rodríguez Míguez, figura clave de la salud pública y padre del termalismo.

Durante el pleno, hubo también amenazas del alcalde de expusar “de inmediata” a los periodistas por, según él, hacer comentarios. Y en el turno de preguntas, se abordó el tema del PXOM. El documento sigue en manos del equipo redactor, que trabaja actualmente en la introducción de las correcciones.

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