Prostitución en Ourense: mujeres extranjeras atrapadas en situaciones de vulnerabilidad

INVESTIGACIÓN POLICIAL

La situación de vulnerabilidad que sufren empuja a algunas mujeres a adentrarse en el mundo de la prostitución para poder subsistir, escudadas en un nombre falso, pero “exótico” para los clientes

Estado en el que se encontraba el club en el que ejercían las mujeres. Había cámaras instaladas.
Estado en el que se encontraba el club en el que ejercían las mujeres. Había cámaras instaladas. | La Región

La prostitución deshumaniza a las mujeres que la ejercen. La mayoría provienen de otros países, donde sufren una situación de vulnerabilidad, y al aterrizar ya dejan atrás una parte importante de su identidad. Se ven obligadas a cambiar su nombre en busca de uno más “exótico” que atraiga a los clientes y que además les proporcione el suficiente anonimato para sentirse seguras, dentro de lo que se puede en un entorno como ese.

Paradójicamente, la culminación de este proceso de invisibilización se produce para las que logran salir de este mundo y denunciar lo que han sufrido. Es entonces cuando se les concede normalmente el estatus de testigos protegidas, abandonando su seudónimo para convertirse en un número; un código diseñado para garantizar su anonimato que, tras su frialdad, encarna la inmensa valentía de haber dado este paso vital.

Precisamente, detrás de las mujeres que han ejercido la prostitución hay historias humanas marcadas por los obstáculos. Una de ellas viajó desde Brasil a España. Debido a su situación de necesidad, buscó a través de una red social un club para trabajar, encontrando El Descanso. Se puso en contacto por teléfono y, según su relato, la encargada le dijo que tenía plaza para ella.

Otra de las que trabajó en este club llegó en 2022 desde Sudamérica a España con el peso de la deuda que contrajo por el viaje, aunque no especificó con quién. Lo hizo con la esperanza de tener mayores oportunidades laborales y buscar un mejor futuro para sus hijos.

En Ourense la recibió una conocida, quien a las dos semanas y en vista de que no le surgía trabajo le habló del Descanso, donde comenzó a ejercer. Este es uno de los ejemplos del drama que acompaña a estas mujeres. Como confiesa otra exempleada, estaba en situación de necesidad y esta era la única forma que tenía de ganarse la vida.

La Policía Nacional, en sus informes, atribuye a la encargada del club la captación de mujeres extranjeras en su país y su posterior explotación en El Descanso, aunque también detecta el perfil de personas en situación de vulnerabilidad que están en estancia irregular y no pueden acceder al mercado laboral.

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