De Lyon al rural de Celanova, Daniela y Denis impulsan un proyecto de vida sostenible: "Queríamos nuestro propio huerto"
"SABORES ESPONTÁNEOS"
Denis y Daniela, creadores de “Sabores Espontáneos”, se asentaron en Celanova para vivir del cultivo, la formación en plantas silvestres y una apuesta consciente por la autosuficiencia y la sostenibilidad
A Lyon, Francia, llegaron Daniela Valente desde Braga, Portugal, y Denis Bertet desde París, para hacer un doctorado. Fue ahí donde se conocieron y surgió el amor, un amor que los trajo a Outeiro de Amoroce, Celanova, a pesar de que ninguno de ellos tenía raíces en Galicia. “Siempre vivimos en grandes ciudades y teníamos claro que queríamos que nuestro futuro fuese en el rural. Galicia nos gustó desde siempre. Su gente, su cultura, la naturaleza, el idioma que estamos aprendiendo…”, comenta Denis. Una razón a la que se suma otra mucho más poderosa, “queríamos ser autosuficientes. Tener nuestro propio huerto, flores y plantas silvestres comestibles a nuestro alrededor y esta comarca es muy rica”, añade Daniela. Una idea que han materializado para lograr llegar a toda la gente a través de “Sabores Espontáneos”, el paraguas bajo el que imparten talleres y formación a colectivos e instituciones en materia de plantas silvestres comestibles.
A esta idea de tener un trabajo lo más sotenible posible, se suma “el calentamiento global que, si analizamos la prospección de cambio climático para las próximas décadas, Galicia está bien situada en comparación a otros lugares mediterráneos”.
Hace casi un año y cuatro meses de este cambio de vida y, además de tener la empresa “Sabores espontáneos”, cuentan con sus propios cultivos, tener una mejor calidad de vida, y también traer a su primer retoño al mundo: Iris, una nueva vecina para dar vida al rural de Amoroce.
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