Una pareja cambia Gandía por Rairiz de Veiga para crear videojuegos en Gatatruko Studio: "Es la mejor decisión de nuestras vidas"

INCLUIRÁN EL GALLEGO EN SUS OBRAS

Del entorno urbano a la vida rural: la pareja encontró en O Toxo el lugar para desarrollar su proyecto de videojuegos y software desde una aldea de apenas 16 habitantes

Rubén Rüger y Lucía Fernández enseñando su futuro videojuego
Rubén Rüger y Lucía Fernández enseñando su futuro videojuego | Alan Perez

Rubén Rüger y Lucía Fernández llegaron a Rairiz de Veiga desde Gandía hace alrededor de cuatro años. Él nació en Sevilla y ella en Uruguay, pero ambos buscaban cambiar el ruido, los coches y el cemento por una vida en el rural. “Sabíamos que necesitábamos la paz y el clima que nos ofrece Galicia”, indica Fernández.

El vínculo de Fernández con Galicia venía de antes. Su abuelo paterno procedía de una aldea de Lugo y su padre conservó la relación con la tierra de su familia. Cuando la pareja se instaló en Ourense, los padres de Fernández compraron una casa en la provincia para estar cerca de ellos. La elección de O Toxo, un núcleo de Rairiz de Veiga con apenas 16 habitantes, fue casual. “Visitamos varias zonas y esta tenía lo que buscábamos, una aldea rural en medio de la naturaleza”, explica. Allí encontraron vecinos con los que compartir productos de la huerta y saludarse cada mañana.

En la planta superior de su casa de O Toxo crearon Gatatruko Studio, una cooperativa desde la que desarrollan videojuegos y realizan trabajos de software y arte. Rüger, programador, se ocupa de la parte técnica. Fernández es “concept artist”, diseña personajes y objetos y supervisa el acabado artístico.

Su primer gran videojuego será “Commitment”, un simulador de vida sobre alguien que intenta abrirse camino como programador. El título bebe de la experiencia de Rüger y de su mirada crítica sobre el sector. “Quería hacer cosas con cariño, resolver problemas interesantes y cuidar a los usuarios”, explica. El juego plantea decisiones sobre estudios, empleo, salarios, horas extra o desgaste laboral.

“Commitment” resultó más ambicioso de lo previsto, por lo que Gatatruko prepara también “Increlemental”, una aventura más pequeña que esperan lanzar este otoño. Sus juegos incluirán gallego. “Vivimos aquí, si no hacemos nosotros, nadie lo hará”, razona Rüger. Para Fernández, el traslado fue “la mejor decisión” de sus vidas.

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