Ángel García Crespo, presidente de la Fundación Human-IA: "La IA nos superará tanto que no podremos entender lo que haga"

ENTREVISTA

El docente García Crespo relata cómo el descubrimiento de la inteligencia artificial generativa en un viaje a Estados Unidos motivó su jubilación anticipada con 60 años para volcarse de lleno en una disciplina que define como una "revolución completa"

García Crespo, en el Foro La Región en mayo.
García Crespo, en el Foro La Región en mayo. | Óscar Pinal

“Yo era profesor de universidad y viajaba mucho a Estados Unidos. Fue hace unos cinco años cuando me enseñaron lo que ahora conocemos como Inteligencia Artificial generativa. Me dije: esto es una revolución completa. Volviendo en el avión empecé a preparar un PowerPoint para explicarle a mi familia qué es lo que iba a venir. Cosa que jamás había hecho... les contaba un poco como había ido el viaje, pero esto era una revolución. Tenía 60 años y la posibilidad de jubilarme. Tomé la decisión, y le puedo decir que me lo estoy pasando fenomenal con todo esto”, cuenta García Crespo.

Pregunta. Pero, usted llevaba años trabajando en IA, ¿qué es lo que le sorprendió tanto?

Respuesta. Nosotros enseñábamos a pensar a la máquina cómo resolver un problema determinado, ahora es la máquina la que es capaz de pensar y resolver los problemas. La verdad es que al principio me asusté. Dije, esto va a terminar con todos nosotros. Y la segunda vez que volví estuve trabajando más en profundidad y, pues ahí pensé: esto es una oportunidad.

P. ¿Oportunidad, para qué?

R. Para que las personas podamos hacer cosas que antes estábamos limitados a hacerlas.

P. ¿Por qué una fundación?

R. Necesitaba un instrumento jurídico. Mire, ya tengo la casa pagada, las hijas criadas... Ya no tengo, digamos, una necesidad de dinero. Y quiero devolver a la sociedad mucho de lo que me ha dado porque he tenido una vida muy buena y realmente puedo devolver algo.

P. ¿Qué es lo que está tratando de devolver?

R. Ayudamos a expandir el potencial que todas las personas tenemos. Antes teníamos muchas ganas de hacer muchas cosas y, posiblemente, no las hacíamos porque no teníamos la potencia que tiene la IA. Ahora, sí podemos hacerlas.

P. La fundación convoca el Premio Human-IA 2026, que reconoce historias reales en las que la IA ha ampliado el potencial humano. Las candidaturas, en ocho categorías, están abiertas hasta el 30 de octubre. ¿Cómo valora el jurado ese crecimiento?

R. Lo que tiene que hacer la persona es contarnos cuál es su experiencia. Veremos cómo han expandido su potencial o cómo han ayudado a otras personas. Es el leitmotiv de la fundación: se valora hacer cosas o crear cosas, tomar decisiones y transformarse, desbloquear u orientar a otros.

P. La IA ha llegado a la gente común de repente. La estamos usando, pero, ¿la entendemos?

R. Ahí nosotros hacemos una labor de divulgación. Trabajamos con corporaciones tanto del sector productivo como del tercer sector para explicar lo que es y qué es lo que va a suceder. Realmente lo que se está haciendo es utilizarla de una forma muy básica. Pero, es cierto, que todo ha venido muy rápido.

P. Si no la entendemos, ¿seremos capaces de entenderla algún día?

R. Geoffrey Hinton, premio Nobel de Física y uno de los pioneros de la IA, acaba de decirlo. Nos va a superar tanto que no vamos a ser capaces de entender lo que haga. Creo que puso de ejemplo las ratas, que no entienden los números primos. Yo te puedo decir que soy incapaz de hacer un pronóstico de qué es lo que puede suceder. Lo que sí es cierto es que esto ha llegado, ha llegado para quedarse y tenemos que pensar de nuevo toda la sociedad que tenemos.

P. ¿Qué escenarios ve más posibles o más inquietantes?

R. El escenario lo estamos creando, y no creo que haya un único escenario, sino que realmente vamos a tener varios escenarios posibles. No espero que haya una única superinteligencia, lo cual está bien, que podamos elegir entre ellas... decantarnos por una y cuál va a ser nuestra inteligencia artificial de compañía con la que vamos a compartir todo. Pero obviamente lo que vamos a tener son las IA americanas y las IA chinas. Europa ha perdido la carrera completamente, pudiendo haber sido una de los líderes.

P. ¿Cómo va esa carrera?

R. Son varios caballos en una carrera absolutamente demencial. En Estados Unidos se prima más una carrera de competencia. Están OpenAI, Anthropic, está Google con Gemini, también está Amazon, y SpaceX con Grok. Luego están los chinos, con sus tres o cuatro caballos, aunque creo que van meses por detrás. La carrera es por conseguir la mente más brillante de Inteligencia Artificial. Quien la consiga va a poder tomar mejores decisiones, incluidas las mejores estrategias de guerra, porque eso también está encima de la mesa.

P. La IA ya se está utilizando militarmente, pero no sabemos hasta qué punto.

R. Estoy completamente convencido de que están utilizando IA más potentes que las que nosotros estamos manejando. Antropic, que estaba proporcionando tecnología al Pentágono, se enfadó diciendo que no se podía utilizar para determinadas cosas en los términos del acuerdo que tenían, pero parece que el Departamento de Defensa de Estados Unidos la había utilizado saltándose el acuerdo.

P. En el caso español, en la cultura científica y técnológica, ¿cómo ha impactado la IA?

R. Pues nos ha pillado a contrapié. Cuando vi esto por primera vez, intenté explicarlo aquí y todo el mundo me decía, bueno, no será para tanto... Y habiendo podido ser un buen momento para tomar el toro por los cuernos. Ahora tenemos un problema con la educación.

P. ¿La IA debe estar en las escuelas ya?

R. Veamos. En primaria nosotros creemos que no es necesario, porque realmente lo que tiene que hacer el niño es enfrentarse al entorno físico que tiene: saber escribir, saber leer, hacer las cuentas. Ahí no es necesaria. Puede venir muy bien para sus profesores, eso sí. En secundaria nos encontramos con otra cosa. Los jóvenes ya van a estar utilizando la IA porque saben que existe y nadie se la puede quitar. Ahí hay que fomentar un uso con espíritu crítico. Después está la universidad, donde se debe enseñar a pensar primero; luego, usar la IA; y después revisar todo lo que te da y reorientarlo hacia un sitio u otro.

P. Ponga un ejemplo de cómo ayuda su fundación.

R. Pronto presentaremos un proyecto en Historia de España para alumnos de bachillerato, para explicarles por qué es necesario aprender Historia. En la materia hay un currículo, uno oculto, que es potenciar un músculo que es la memoria. Y además de eso, nos enseña un montón de cosas.

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