GROENLANDIA E ISLANDIA
Millones de personas disfrutan del eclipse total por todo el planeta
GROENLANDIA E ISLANDIA
Europa vivió este miércoles uno de los grandes acontecimientos astronómicos de 2026. El eclipse solar del 12 de agosto convirtió durante horas el cielo europeo en un espectáculo compartido. Millones de personas siguieron el fenómeno desde parques, plazas, observatorios, playas y miradores. La sombra de la Luna avanzó desde el Ártico hacia el Atlántico antes de alcanzar el continente europeo.
La totalidad recorrió Groenlandia e Islandia antes de continuar hacia la península Ibérica. En el resto de Europa, el eclipse pudo observarse de forma parcial, aunque con una elevada ocultación del Sol en algunas regiones. El fenómeno comenzó mucho antes de llegar al continente, siguiendo una trayectoria de más de cuatro horas. La fase completa del eclipse se prolongó durante unos 264 minutos.
Uno de los primeros escenarios terrestres relevantes fue Groenlandia. La sombra lunar avanzó sobre enormes extensiones árticas, muchas de ellas prácticamente despobladas, antes de continuar hacia Islandia. La particularidad de esta zona hizo que el eclipse tuviera un componente casi remoto. El paisaje helado, los espacios abiertos y la escasa contaminación lumínica ofrecieron un escenario extraordinario para un fenómeno que, en la mayor parte del planeta, solo podía observarse parcialmente.
Mucho más al sur, el eclipse no llegó a ser total, pero sí alcanzó una magnitud extraordinaria. Reino Unido e Irlanda quedaron fuera de la franja de totalidad, aunque la Luna llegó a cubrir aproximadamente entre el 90 % y el 96 % del Sol en amplias zonas. En ciudades como Londres, parques y espacios públicos reunieron a numerosos espectadores. La gente acudió con gafas homologadas, cámaras y pequeños dispositivos caseros para proyectar la imagen del Sol. En el cielo británico no apareció la oscuridad completa asociada a la totalidad, pero el enorme porcentaje de Sol oculto hizo que el ambiente adquiriera una apariencia distinta.
El fenómeno recordó que incluso un eclipse parcial puede alterar profundamente la percepción de un día aparentemente normal. La sombra también dejó su huella sobre buena parte de Europa. Francia, Bélgica, Suiza y algunas regiones del norte de Italia observaron un eclipse parcial muy profundo, con porcentajes de ocultación que en determinadas zonas se situaron cerca del 90 % o incluso por encima.
En estos territorios, la experiencia dependió especialmente de la posición geográfica y de las condiciones meteorológicas. No hubo una noche repentina, como en la franja de totalidad, pero sí una transformación progresiva de la luz. En algunos lugares, el Sol adoptó durante un tiempo la forma de una fina hoz. Las sombras proyectadas sobre el suelo también adquirieron formas inusuales, uno de los efectos más curiosos de los eclipses y que permitió a muchos espectadores apreciar el fenómeno sin necesidad de telescopios.
El eclipse no fue solo europeo. Su recorrido comenzó mucho antes, con una fase parcial visible desde regiones del norte de América, y la sombra atravesó posteriormente zonas del Ártico y el norte de Eurasia antes de alcanzar Groenlandia e Islandia. En Alaska y otras zonas septentrionales, los observadores pudieron seguir las primeras fases del fenómeno. Después, la sombra se desplazó hacia el extremo norte de Rusia, en una trayectoria poco habitual que llevó el eclipse a través de regiones árticas antes de dirigirse hacia el Atlántico.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
GROENLANDIA E ISLANDIA
Millones de personas disfrutan del eclipse total por todo el planeta
VACUNAS EN EEUU
La OMS critica los cambios en el sistema vacunal de EEUU
ECLIPSE TOTAL DE SOL
Óscar Martín, un cazador pertinaz de eclipses: “Es una experiencia única”
Lo último
La Región
¿Sin esfuerzo, hay ganancia?
Rafael Dávila Álvarez
El Ferrol estratégico y el cuento chino
PROGRAMA DEPORTIVO DE LA DIPUTACIÓN
Maese Bike: educando sobre ruedas
LA COMUNIDAD, A OSCURAS
Un eclipse espectacular con visión desigual en Galicia por las nubes