MÚSICA Y TRADICIÓN
Galería | El Entroido en Xinzo de Limia vive su Festa Glam, en fotos
COMERCIO LOCAL
Tras la aparición y popularización de internet, los comercios locales continuan en declive. Cada negocio que baja su persiana, es un punto y final.
Xinzo de Limia ha perdido en los últimos años muchos de sus comercios emblemáticos, y, ayer mismo, Cálzate se suma a esta dilatada lista. Después de más de 40 años de recorrido y evolución, Mari Carmen Gómez echa el cierre a su negocio, que ha marcado el paso en el comercio local limiao.
Mari Carmen, que llegó después de estar en Barcelona trabajando, abrió “Caprichos” en 1985, el primer locutorio de la capital antelana. Situado en la recientemente construida parada de autobuses, disponía de cuatro cabinas telefónicas “cando non había teléfono fixo en ningún lado, e moito menos nas aldeas”, confesó la propietaria. En este primer comercio, de alquiler, se vendían también prensa y revistas, junto a souvenirs, aprovechando que paraban los autobuses. “Traballábamos tódolos días da semana, de luns a domingo, dende as 8,00 ata as 22,00 horas”.
“Cos anos tíñamos que actualizarnos, cada vez que ía morrendo unha tendencia, decidíamos que había que cambiar xa, non esperar ás perdas”, afirmó Mari Carmen al contar que, cuando empezaron a proliferar los teléfonos fijos en los domicilios particulares, decidieron cambiaron el rumbo. Caprichos se transformó en el primer videoclub, “que nos funcionou moi ben” continuó Mari Carmen, “e tamén fomos os primeiros en vender bisutería!”. Además, también tenían regalos informales “roupa interior con frases”. “Logo deixamos isto e fumos cambiando, pero sempre no mesmo local”, dijo.
Después de cerca de 20 años en el primer local, Caprichos se mudó al otro lado de la estación de autobuses, enclavada en el corazón de Xinzo y con la N-525 a sus pies. Ahora en un local propio, Caprichos continuó su evolución. “Cando comezaron a aparecer os primeiros teléfonos móviles, decidimos pornos co tema das recargas de saldo”, aclaró Mari Carmen.
Videoclub, prensa, revistas, golosinas, recargas de teléfono... fueron algunos de los servicios que siguió ofreciendo Caprichos, hasta que “o videoclube morreu polas descargas, e decidimos reformar o negocio”. "Deixamos as revistas e a prensa para poder pechar sábados e domingos e transformarnos nun comercio de Pronto Moda”, contó Mari Carmen, “botamos quince anos máis relaxados sen traballar os fines de semana que é o que queriamos”.
Mari Carmen confiesa que está encantada de jubilarse, pero que le da pena que cada vez se cierren más negocios. “Según foron evolucionando as cousas nós fómonos reciclando, a xente nova teno que facer tamén”, animó, “senón, houbesemos pechado á primeira de cambio”.
“Temos xente interesada, pero agora hai medo e non se arrisca nada, e mira que este negocio lévase ben, non se traballan moitas horas”, dijo con pesar. “Os veciños pregúntanme: Onde imos comprar agora?”, aclarando que es la última tienda de este estilo. “Pero a xente non se atreve, nós estaremos pendentes a ver se alguén se anima a continuar co negocio”.
Así, Xinzo se despide de un negocio por el que pasaron muchos -si no todos- los vecinos durante más de 40 años y que su persiana bajada afeará una estampa antes llena de vida.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último