Los "anillos milagrosos", de Santo Estevo al Vaticano

Reportaje

Un relicario atacado por los xilófagos iba a ser restaurado cuando Vania López insistió en abrir una pequeña bolsa con una decoración que le llamó la atención. La restauradora halló las cuatro joyas en las que se inspira una novela reciente.

Vania López, restauradora y directora del Centro San Martín de la Diócesis, ante el relicario en el que halló los anillos (MARTIÑO PINAL).
Vania López, restauradora y directora del Centro San Martín de la Diócesis, ante el relicario en el que halló los anillos (MARTIÑO PINAL).

La leyenda de los anillos de los nueve Santos Obispos de Santo Estevo de Ribas de Sil se hace más misteriosa ahora que han aparecido cuatro de las joyas a las que el mito le atribuía milagros. El hallazgo, el pasado viernes según la delegación de Patrimonio de la Diócesis de Ourense, se produce en pleno éxito de la novela "El bosque de los cuatro vientos", de la viguesa María Oruña, que se basó en esta historia y colocó en la ficción las reliquias en el lugar en el que justamente aparecieron en la realidad. También el alter ego de la protagonista, Vania López, directora del Centro San Martín de restauración de la Diócesis, ha sido la que ha encontrado los restos. "Pura casualidad, soy la primera sorprendida. Es una alegría", dice.

Personajes de novela

Camilo, el cura que aparece en el libro como conocedor de los anillos, prefiere mantenerse en un segundo plano. Él también estaba allí cuando en la iglesia de Santo Estevo de Ribas de Sil apareció un relicario a cuatro metros de altura, atacado por los xilógafos, que iba a ser restaurado. "Dentro estaban uns saquiños e unha bolsiña máis pequena, chamoume a atención pola decoración que tiña. Insistín en que era mellor abrila porque pensei que había algo importante ao ter esa decoración", dice la restauradora.

Dos pergaminos

Después de deshacer unos cuantos nudos, en un saco con hilo de oro, descubrieron el misterio. Cuatro anillos de los nueve Santos Obispos, que pueden estar datados entre el siglo IX y el X. También dos pergaminos. La transcripción de lo que escribieron los monjes de antaño dice que "estos cuatro anillos son de los Obispos Santos de esta casa. Se hicieron las arañas (lámparas) y no se pusieron los Santos Obispos con más decencia porque no se pudo hacer nuevo el retablo. Dios quiera venga otro abad que los saque en rezo como yo quise. 1785". El otro documento explica que los otros cinco anillos desaparecieron y "por ellos se pasa agua para los enfermos y sanan mucho".

Uno de los milagros que los historiadores atribuyen a estas joyas es el de la ahijada ciega del maestro rejero de la Catedral y de la iglesia de Santo Estevo de Ribas de Sil. "Había mucha devoción, se prestaban a los enfermos para que los pusieran en partes enfermas de su cuerpo", dice Luis Manuel Cuña, el nuevo delegado de Patrimonio de la Diócesis de Ourense. "El hallazgo fue una sorpresa, no se buscaban los anillos". Cuña ha trabajado 24 años en el Vaticano y en las amistades que conserva está el siguiente paso: vendrán a Ourense restauradores de los museos de la Santa Sede a estudiar los anillos. Están interesadísimos. La realidad supera la ficción. O no.

El obispo, poco asombrado

El obispo de Ourense, Leonardo Lemos, se muestra menos asombrado: "Me alegra, pero no me sorprende que hayan aparecido esos anillos episcopales con ocasión del estudio previo a la restauración de uno de los retablos de Santo Estevo de Ribas de Sil. Estoy por asegurar que si pudiéramos mantener al día todo el patrimonio de esta Diócesis nos llevaríamos más sorpresas. Hay muchos testimonios de nuestra historia pasada que permanecen silentes delante de nosotros".

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