Gran impotencia sobre el terreno en el incendio de Boborás: “No vemos solución a esto"
240 HECTÁREAS
El incendio forestal de Boborás avanza sin control y amenaza varias aldeas tras ser provocado por un rayo, aunque ya ha sido desactivada la Situación 2 al no estar en peligro las viviendas
El gran problema cada año en la provincia ya está aquí, incluso antes de que comience oficialmente el período veraniego. Un voraz incendio, supuestamente provocado por un rayo, según afirman testigos vecinales, desató en Boborás el primer gran aviso de la temporada, habiendo arrasado las llamas ya más de 240 hectáreas, según los datos oficiales de la Xunta de Galicia, amenazando incluso casas en el entorno de Becoña de Arriba, Becoña de Abaixo y Feás, hacia donde se expandió el fuego tras empezar el sábado a la noche en un monte comunal de la zona de O Gabián.
Testimonios desde el terreno
Desde el terreno, los brigadistas presentes afirman que “van muchas más hectáreas que 240 o incluso 300” y aseguran que “no tenemos capacidad ninguna para controlar esto”, resaltando que prevén “se viene otro año criminal”.
También subrayan la campaña de prevención como “ineficaz” al comprobarlo en su propio trabajo: “La gran mayoría de las parcelas secundarias están sin desbrozar y no vemos solución a esto”
Factores que complican la extinción
Además, sobre este caso en particular señalan la especial dificultad de los incendios iniciados por rayos, al comenzar en zonas del monte de acceso casi imposible, incluso en varios puntos simultáneos, y con gran viento y calor. Señalan que el incendio incluso “es capaz de crear su propia atmósfera, que es lo que está pasando en este caso”. A esta dificultad se suma también que el bosque afectado es de pinos y con el viento, las piñas ardiendo se expanden por todos lados creando réplicas de manera constante.
Solidaridad vecinal ante el peligro en las viviendas
Becoña de Arriba es la aldea a la que más se acercaron las llamas, llegando a entrar el fuego en una casa abandonada, lo que quedó remediado gracias a la rápida actuación de un guardia civil y quedando a literalmente centímetros de una casa deshabitada, cuyo dueño reside en el extranjero, que se salvó gracias a la colaboración vecinal, algo que agradeció la alcaldesa de Boborás, Patricia Torres: “Ata trouxeron café, chocolate, empanadas, e limpiaron para que os medios de extinción puideran descansar e estar cómodos”.
Durante este incendio no se registraron daños infraestructurales ni personales severos, según confirmó la alcaldesa, pero sí una pérdida natural difícil de reparar: “Eu siempre dicía que esa zona parecía Canadá, pola gran cantidade arbórea”, resaltó Patricia Torres.
Hasta el momento, el incendio permanece bajo control, desactivándose durante la tarde de este lunes el nivel 2 de riesgo, tras un gran esfuerzo de brigadistas sobre el terreno y de medios aéreos.
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