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CARTAS AL DIRECTOR
Agradecimiento al pueblo de Adamuz por su solidaridad
CARTAS AL DIRECTOR
Quisiera expresar el más profundo agradecimiento a los habitantes de Adamuz, por la solidaridad sincera y generosa que han demostrado en momentos de tanto dolor.
Cada vecino ha hecho todo lo que ha podido, sin medir esfuerzos. Algunos decían con humildad: “Yo no sé de cuidados ni de auxilios, pero tengo dos manos”, y esas manos han sido suficientes para acompañar, ayudar, sostener, escuchar y consolar. En ese gesto sencillo se resume la grandeza de este pueblo.
Como recordaba san Agustín, “si necesitas una mano, recuerda que yo tengo dos”, una idea que siglos después expresó también la actriz Audrey Hepburn, al decir que una mano es para ayudarnos a nosotros mismos y la otra para ayudar a los demás. Adamuz ha sabido usar ambas.
El párroco se sentía orgulloso de todo el pueblo, porque todos han estado a la altura. Han sabido estar en silencio cuando hacía falta, escuchar, permanecer al lado del que sufre, dar lo que tenía para comer, sus mantas, su abrigo, compartir el dolor y sostener a quienes lo necesitaban. A veces, la mayor ayuda no es hacer, sino estar. Pienso que todos nos sentimos mejores al conocer las historias de esos vecinos.
Gracias, Adamuz, por vuestra humanidad, por vuestra cercanía, por vuestra respuesta espectacular, por vuestro saber estar allí, y por demostrar que la solidaridad verdadera nace del corazón y se expresa en los pequeños gestos cotidianos.
Ernesto López-Barajas González (Santiago de Compostela)
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