La Región
Hasta siempre, amigo Lupi
Amigos y amigas:
El día 21 de mayo de 2026, La Región publicaba un artículo titulado “Lupi Peña, director con elegancia”. Y al día siguiente, nuestro diario entrevistaba al director de Salesianos. En la entrevista Lupicinio resumía así sus sentimientos: “Me voy muy agradecido”. Y en días sucesivos le contestaron: durante tus 17 años de director, la escuela salesiana dio brillo al presente y al futuro ourensano. Por eso, el personal del colegio el día 30 de junio le obsequió con una réplica del monumento a Don Bosco, ubicado en la plaza ourensana con el nombre del santo. En la base de la réplica leemos: “Lupi, gracias por guiarnos con la mente de un maestro y el corazón de Don Bosco”.
La seriedad, la discreción y el estar siempre en su lugar con sentidiño gallego, visten el comportamiento de este vallisoletano. Siempre aparecía con porte noble y conversación amena, salpicada con una pizca de buen humor. Tronco esbelto, manos finas y nariz afilada. Siempre bien vestido. Es un “Tratado de las buenas maneras”. Cuida las palabras. Sus discursos son admirados por los alumnos y los profesores, por su fondo y forma. No soporta lo zafio, huye de la mediocridad. En sus escritos fluye el desarrollo perfecto, la belleza espontánea y la cultura adquirida. Sus conversaciones rezuman talento, un talento castellano de su Langayo natal y un talento gallego de su juventud pontevedresa y su madurez ourensana.
Amigas y amigos, deseamos a Lupi que las templadas aguas y el benigno sol de las Rías Baixas sigan alimentando su mente y su corazón
Goza de una memoria prodigiosa: recuerda con exactitud los aciertos que tuvieron con él los primeros salesianos que le enseñaron matemáticas, latín, historia…. Uno de los aciertos de aquellos salesianos fue enseñarle que la vida buena, si es tal, arraiga en el humus compartido. Por eso él comparte con todos su humus teológico y tecnológico. Goza contando aventuras, sucedidos, anécdotas, chascarrillos… de cuando era niño o estudiante en los salesianos de Astudillo y Cambados con su amigo el actual cardenal Artime. Para Lupi el patio salesiano es un aula abierta todo el año. Por eso se sentía honrado ejerciendo la presidencia de la Asociación Deportiva Bosco.
Amigas y amigos, deseamos a Lupi que las templadas aguas y el benigno sol de las Rías Baixas sigan alimentando su mente y su corazón. Y le reiteramos las gracias por habernos guiado con la mente de un maestro y el corazón de Don Bosco. Hasta siempre, amigo Lupi.
Adolfo Requejo Rodríguez
(Ourense)
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