La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Aser Miere, admirado por su gente
CARTAS AL DIRECTOR
Amigas y amigos:
Su familia del concello de Allariz y su familia salesiana de Ourense, felicitan al salesiano Aser Meire en su cumpleaños, el 14 de octubre. Y le agradecen su bondad, su espíritu salesiano, su canto en las capillas y en las iglesias, su apostolado y… su seguimiento del COB, del Real Madrid, del Celta, del Allariz y, antaño, de la gran diva gallega Ana Kiro.
Aser se llena de admiración contemplando el sol, la luna y las estrellas, y cuidando las plantas, porque a él todo le habla de la sabiduría del Creador. Por eso, cada año vendimia en su casa de Cambados. Y mientras vendimia bendice al Creador y recuerda que el sabio decía: “Cada cosa tiene su tiempo bajo el cielo: tiempo de cumplir años y tiempo de morir, tiempo de vendimiar y tiempo de plantar, tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo de buscar y tiempo de encontrar, tiempo de guardar y tiempo de tirar, tiempo de callar y tiempo de hablar…”. Y él prefiere siempre callar a hablar, guardar a tirar.
Aser sabe que Don Bosco decía: “Una casa sin música es un cuerpo sin alma”. Y que san Agustín gritaba: “Cantar es propio de quien ama”. Y canta acompañado de sus amigos Eusebio al órgano o Belarmino a la guitarra, y canta también a capela. Y canta (acompañado o solo) siempre bien. Está de acuerdo con Antonio Nespereira cuando escribió en La Región: “Se puede vivir sin leer, sin cine, sin música. Incluso sin vivir”.
Para Aser el patio salesiano es mucho más que un espacio, es una forma de estar con los niños y los jóvenes, que encuentran en el patio una casa, un hogar, un oasis de paz. Y cada domingo hace un recorrido pendular, como hace el botafumeiro de la catedral de Santiago. En el viaje de Ourense a Abeleda y de Abeleda a Ourense emite incienso que perfuma el ambiente de las poblaciones y gentes que visita. Él sabe que el silencio es el mejor perfume en algunos momentos del día, y calla y sonríe y guía.
Amigas y amigos, la bondad es el mayor adorno de Aser. Cuidando las plantas, con naturalidad exclama: “Montes y cumbres, bendecid al Señor; mares y ríos, bendecid al Señor; aves del cielo, bendecid al Señor…”. Y se siente ave, planta, mar y río, junto al Miño y en los frentes de sus gentes. “Esta es tu casa”, dice siempre a quien llega.
Adolfo Requejo Rodríguez
(Ourense)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
Ramón Pastrana
LA PUNTILLA
Duda
CORRUPCIÓN Y DENUNCIA SEXUAL
Dimiten 12 concejales del PP de Algeciras y el alcalde se aferra al cargo
UNANIMIDAD DEL JURADO
El periodista Xosé López, galardonado con el Diego Bernal