La Región
Consecuencias de la eliminación de la ORA (Otra jacomada más... y las que quedan)
Sí, señores de la banca. Desde esta pequeña ventana, me dirijo a ustedes para mostrar toda mi indignación el trato proferido a esos niños/as de la posguerra que con coraje, esfuerzo y trabajo pusieron los cimientos de nuestra sociedad actual.
Hoy todos ellos jubilados, están siendo ignorados y maltratados por el sistema bancario. Éste tan eficiente, economicista y digital está obligando a nuestros mayores a realizar gestiones bancarias simples, tales como retirada de dinero, pago de recibos, impuestos… a través de los cajeros automáticos; siendo para ellos unas tecnologías ajenas/extrañas a sus conocimientos.
De lo observado, deduzco que las mencionadas operaciones “no aportan valor” (¡que de moda está!) para la banca, por lo tanto, no merecen la consideración por parte del personal de las distintas oficinas bancarias.
Me parece irónico, la apuesta por la terminología de “Banca personal”, pero sólo para aquellas cuestiones que si interesan a estas empresas, tales como venta de hipotecas, tarjetas, seguros varios…
Señores/as de la banca, desde aquí, les pido que atiendan como se merecen a nuestros mayores, pongan en marcha una “atención personalizada” con mayúsculas, y termino con una frase de mi padre “poñan xente nos sitios!”.
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