Fascismo y vivienda

Publicado: 21 jun 2014 - 11:24

El ser humano no es un ente aislado sino que forma parte del colectivo social, de ahí su miedo a ser rechazado o excluido por los demás, como una condena peor que la misma muerte. Es en contacto con los otros como nuestra vida cobra significado. Y esto es necesario tenerlo en cuenta cuando tan a menudo se vulneran los derechos de cientos de personas y familias condenándolos a la marginalidad y exclusión más profundas. A veces con leyes claramente arbitrarias, por no decir excluyentes. Unas leyes que prohíben fumar en locales o parques infantiles, pero permiten el desahucio de miles de familias, como esos niños cuyos parques se protegen por ley.

Apoyándonos en una ley injusta, rechazada por los tribunales europeos como ilegal, en España se realizan cientos de desahucios cada día. Y esto me lleva a recordar aquellas películas de la posguerra que analizaban la temática de la infravivienda y el chabolismo bajo una legislación influida por consideraciones morales, ciertamente. Pero que impedían que se pudiera dejar a alguien sin techo donde vivir hasta que esa familia tuviera un techo permanente. Y esto sucedía así porque el derecho a la vivienda era tenido como un derecho fundamental (reconocido hoy por la Constitución) que actualmente no se respeta. Los jueces y la misma Policía no dejan de tener una grave responsabilidad como cooperadores de oscuros intereses entre políticos y bancarios.

Una vez más, es momento de preguntarnos como exigir ese derecho fundamental, obligando a los poderes públicos a garantizarlo. Ante esta realidad, la presión social no puede decaer ante la ambigüedad de las leyes.

Contenido patrocinado

stats