Mundo sin fronteras, guetos por saldo

Cartas al director en La Región.
Cartas al director en La Región. | La Región

Entre el 15% y el 20% de los niños del mundo son víctimas de ciberacoso, pero dos de cada tres menores creen que este fenómeno va en aumento y uno de cada dos no sabe siquiera dónde denunciarlo ni cómo obtener ayuda. Su reputación puede quedar destrozada en segundos y, en los casos más extremos, algunos llegan a quitarse la vida.

La ONU alerta de que la inteligencia artificial no solo amplifica el problema, sino que lo hace más rápido, más dirigido y más difícil de detectar. Deepfakes, herramientas que “desnudan” digitalmente y clonación de voz se usan ya como armas para humillar, extorsionar y someter a niños y adolescentes. Los más atacados son, una vez más, los percibidos como “diferentes”: por su aspecto, origen, discapacidad, religión, orientación sexual o pobreza. Mientras celebramos la revolución tecnológica, dejamos a los menores solos frente a algoritmos que no comprenden y plataformas que priorizan el beneficio sobre su bienestar. Ellos confían en las herramientas de IA sin saber si detrás hay una persona real o una máquina, y dudan en denunciar por miedo al estigma, al rechazo o a no ser creídos por los adultos.

La velocidad vertiginosa del cambio climático, las guerras y unas tecnologías que colaboran en acosar nos da la sensación de haber perdido el control del mundo. Más bien, el caos parece el denominador común de este siglo. La pregunta es cómo serán, y qué habrán soportado, las generaciones venideras. ¿Del mundo “sin fronteras” pasaremos, en realidad, a un mundo de guetos según la capacidad económica?

Pedro Marín Usón (Zaragoza)

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