La Región
Dejemos huellas bonitas
Seres vivos y no vivos. Un antagonismo que nos divide y, a la vez, nos mantiene unidos por la columna vertebral de lo real e irreal.
Seres vivos que día a día generan una energía propia y vital en los destinos de la humanidad. Que nada tienen que ver con los otros destinos que son movidos por fuerzas superiores e inalcanzables para el propio ser humano, pero que nos dominan implacablemente.
Es probable que toda esa energía que se produce cada vez que sale el sol esté canalizada a través de ese ‘triángulo de las Bermudas’ que reside en la otra cara de la realidad. Esa que no vemos ni palpamos. Pero que está ahí, dirigiéndonos a través de las ideas y actos que nos inculcaron, generación tras generación, y que inconscientemente nos acompañan, como así lo hace la propia Vía Láctea.
Un mundo global entre vivos y muertos, en el que convivimos, y que queda empañado por la precaria dimensión por la que nos movemos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
SEGUNDA FEDERACIÓN
Buen punto del Ourense CF ante el Bergantiños (1-1)
PRESUPUESTO DE 400.000 EUROS
A Veiga mejora los servicios destinados a emprendedores
Román Pedreira Jordedo
DIARIO LEGAL
¿Puede un copropietario al 50 % solicitar el desahucio por impago pese a la oposición del otro?
DESFILE DE SAMAÍN
Galería | Ribadavia mete miedo con su Noite Meiga