La Región
La pobreza en el dilema moral
Los medios de comunicación nos informan de colectivos profesionales que ejercen su trabajo en primera línea de riesgo durante la pandemia que estamos sufriendo. A todos ellos, mi más sincero agradecimiento por su servicio, cercanía y solidaridad.
Quisiera recordar algunas de las funciones que desempeñan en la sociedad los ingenieros técnicos industriales, graduados en Ingeniería y colectivos similares.
Están al frente de servicios esenciales, tales como el suministro de agua, gas y electricidad, generación, distribución o tratamiento de los mismos, lo que nos garantiza disponer en nuestros hogares, industrias y sector terciario de una óptima calidad de suministro.
También están presentes en el diseño, fabricación y mantenimiento de bienes industriales, lo que nos permite disponer de productos manufacturados. Por citar una industria, la alimentaria, de la que diariamente nos suministramos en supermercados o tiendas de comestibles.
En los centros logísticos, básicos en la distribución de todo tipo de bienes, realizan funciones que, con su buen diseño y organización, nos permiten recibir productos de calidad en tiempo razonable y al menor coste posible de transporte.
Establecimientos tan complejos como hospitales, clínicas, centros de salud, de la tercera edad, cualquier instalación en quirófanos, zonas de radiodiagnóstico, sistemas de climatización o ventilación, de ahorro energético, de distribución de gases médicos, instalaciones de alta y baja tensión, entre otros, fueron diseñados en su momento por profesionales de este colectivo. Todas estas instalaciones y aparataje están sometidos a estrictos protocolos de mantenimiento las 24 horas del día.
Son muchas más las funciones que realizan, ya sea a través del ejercicio libre de la profesión, de la enseñanza o al servicio de la Administración General del Estado, comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos y otros organismos.
En estos momentos una gran parte del colectivo está sometida a los riesgos de la pandemia, junto con sus familias, al no poder estar confinados; al igual que otros colectivos, se mantienen en primera línea de choque.
Creo que es de justicia que conozcamos esta realidad, la valoremos y podamos agradecerles el servicio que prestan. Gracias a ellos, ustedes y yo podemos estar confinados en nuestros hogares con servicios y bienes adecuados.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último