Si dicen, que digan
“Decid lo que queráis,/ que haremos lo que queramos”.
Una cosa es decir y otra muy distinta es hacer.
La hipocresía se está haciendo patente, en un sector de la sociedad que aplaude con entusiasmo inusitado el discurso papal, pero sus actos son contrarios a ese discurso de concordia y respeto igualitario hacia el diferente, el inmigrante. En definitiva un mensaje que transmite paz, tolerancia y respeto humanitarios.
No es admisible defender la guerra y, al tiempo, aplaudir durante siete minutos un mensaje de paz.
Tanta hipocresía es deleznable y nos enseña a distinguir entre los unos y los que, coherentemente, se manifiestan y actúan de acuerdo con sus ideas.
No debemos ser como aquellos que nos representan y se comportan de forma cutre, incoherente, irrespetuosa, hipócrita, tratando de engañarnos con discursos fluidos y grandilocuentes, pero engañosos desde su origen.
Implicitamente se evidencia que carecen de voluntad de despolarización, solidaridad, empatía y, por el contrario, se constata que la tozudez, el partidismo y el egoísmo prevalecen sobre cualquier cosa que huela a acuerdos que permitan, a la mayoría desfavorecida y castigada por un sistema mercantilista, poder atisbar un horizonte mejor.
La honorabilidad de la ciudadanía no se merece ese trato, a todas luces detestable.
“ Abrid los mares ...” a personas que huyen de la guerra, del hambre o de otros tipos de violencia, arriesgando su vida y la de los suyos. Pongámonos en su lugar y empaticemos más.
Que sigan diciendo, que ya no nos engañan más.
Francisco Domínguez Martínez (Ourense)
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