La Región
Ven...
Querida mamá:
Ayer vinieron unas señoras a vernos. Nos dijeron que eran del “misterio”, o algo así. Venían con unos policías vestidos de azul, o negro. No se les veía bien, porque se quedaron esperándolas en la entrada de la calle, pero ¡creo que eran chicas! Supongo que las señoras eran importantes, porque las trajeron en coche. Eran tres, dos jóvenes (no como yo, de la edad de las vecinas, creo) y otra mayor. Parecían cansadas y algo tristes. Las dos jóvenes hablaban menos que la mayor, que debía ser su jefa.
Mamá, nos dijeron que iban a llevarnos a una casa con un jardín grande y que íbamos a tener nuestra propia habitación. Nos dijeron que podríamos ir a la escuela y que tendríamos muchas amigas nuevas para jugar. A mí me preguntaron cuál era mi plato favorito. Le dije que era tu tayín de pollo, mamá. Hace muchos días que no lo tomo. Aquí nos dan comida otras señoras que vienen de un sitio que se llama Luna Blanca. Creo que es una tienda de Səbţa, aunque no estoy segura, porque todavía no he ido al centro de la ciudad. Ellas son buenas pero las cosas que nos traen no son tan ricas como las que tú cocinas. Hoy Elena, una de esas señoras, me dio un abrazo. Al principio me pareció raro, pero luego me gustó. Olía un poco a ti, mamá. Elena tiene dos niñas, y un día me va a invitar a su casa, para ver una película con ellas. Espero que no prepare cerdo para comer; me daría mucha vergüenza decirle que no puedo tomarlo.
Mamá, creo que no quiero irme al nuevo sitio que nos dijeron esas señoras que venían con los policías. No me importan mucho los jardines ni la habitación para mí. Me gustaría mucho volver contigo, y también con Khadija y Naima, aunque tenga que compartir el cuarto con ellas. A Youssef no tengo muchas ganas de verlo, porque me manda mucho y nunca lava los platos, pero es mejor que muchos chicos que hay aquí. A una niña que he conocido, un chico le dio un beso y ella no quería. Ahora tiene algo de miedo. Creo que se le pasará. Le pregunté por qué no le había dado una bofetada y me dijo que no quería llamar la atención, que seguramente el chico se enfadaría y a lo mejor le pegaba. Ahora voy con ella cuando sale, aunque yo también tengo algo de miedo. Ojalá el chico se marche pronto.
Mamá, ya sé que te prometí que sería fuerte para llegar a España y vivir muy bien allí, como la tía y los primos, pero creo que no quiero, mamá; quiero volver a casa. Ayer soñé que venías a buscarme.
Te espero, mamá. Por favor, ven... (Fatiha).
Suso Liste (Santiago de Compostela)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
Fermín Bocos
Sánchez y el síndrome de Paiporta
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este jueves, 3 de septiembre
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: jueves, 3 de septiembre