La Región
Con Venezuela, ahora y siempre
Recordamos a las víctimas de la violencia que perdieron la vida de forma injusta e inesperada. La Guerra Civil se acerca a su centenario y, sin duda, volverán los análisis, los libros y los debates que intentarán explicar aquellos años oscuros de nuestra historia.
De todo ello debería permanecer una lección esencial: el fracaso colectivo de una sociedad que terminó enfrentando a familiares, vecinos y amigos en una espiral de división, intolerancia y sinrazón que dejó heridas profundas durante generaciones.
Recordar a las víctimas es un deber humano y moral. Pero también lo es exigir responsabilidad, respeto institucional y voluntad de acuerdo
Hoy, afortunadamente, no vivimos una violencia comparable, pero sí asistimos a un clima político cada vez más crispado y polarizado. La confrontación permanente, el deterioro del diálogo y el bloqueo institucional generan desconfianza y debilitan el funcionamiento de nuestro Estado de derecho.
La democracia, que tanto costó recuperar, no puede permitirse la parálisis ni el descrédito continuo de sus propias instituciones. Cuando estas no responden con eficacia a los problemas reales, aumenta la frustración social.
Recordar a las víctimas es un deber humano y moral. Pero también lo es exigir responsabilidad, respeto institucional y voluntad de acuerdo.
Víctimas de ayer, instituciones a la altura hoy.
Pedro Marín Usón
(Zaragoza)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
FOMENTO DEPORTIVO
Viana do Bolo conquista savia nueva para los deportes náuticos
MECANISMO ESTATAL
O pleno de Verín aproba o plan de axuste ata o 2041
Miguel Michinel
TINTA DE VERANO
Regularización