La Región
Con Venezuela, ahora y siempre
"La solidaridad es el sentimiento que mejor expresa el respeto a la dignidad humana”
(Franz Kafka)
¡Cuánta razón tenía Voltaire cuando afirmaba que “la naturaleza entera nos grita que somos débiles y mortales”! Una iracunda naturaleza descargó devastadores seísmos sobre el hermano pueblo venezolano, ya inmerso, de por sí, en una crisis tanto política como económica.
Crisis política, por cuanto la Administración de EEUU liderada por el iluminado Trump decidió secuestrar al presidente electo de Venezuela y así manejar a una vicepresidenta para ocupar el cargo de “presidenta encargada”. Un episodio que nunca he contemplado en Derecho Político y Constitucional comparado. A mi leal saber y entender, es un capítulo más de agresión yanqui a la soberanía nacional de cual país latinoamericano, siguiendo el guion de la Doctrina Monroe y el Corolario Roosvelt.
Crisis económica, en tanto y cuando Venezuela lleva sufriendo años sanciones y embargos de activos financieros depositados en el extranjero, como el bloqueo de su comercio, fundamentalmente en la exportación de su petróleo, hoy controlado por Washington. Toma vigencia el refrán popular de que “a perro flaco todo son pulgas”. A un pueblo maltratado política y económicamente, le ha llovido otra desgracia de desolación y muerte.
Hoy más que nunca me solidarizo con el pueblo venezolano. Comparto su dolor, como siento orgullo de pertenecer a la raza humana
Sé lo que significa un terremoto. Viví en una zona americana más propensa a sufrir terremotos que Venezuela. Sentí zozobra cuando en agosto de 1973 un seísmo de 7,3 desató su furia en la parte oriental de México, entre Puebla y Veracruz. El balance fue de 3.000 muertos y 4.000 heridos, y cuantiosos daños materiales. Puedo imaginarme la tragedia vivida en Venezuela, con dos seísmos continuos superiores a 7,3. Un país no acostumbrado a sufrirlos, por lo tanto, edificaciones e infraestructuras no preparadas ante un seísmo de tal magnitud.
Hoy más que nunca me solidarizo con el pueblo venezolano. Comparto su dolor, como siento orgullo de pertenecer a la raza humana, esa raza humana que se está volcando con toda la ayuda personal y material en rescatar vidas, consolar a supervivientes, fondos económicos para paliar pérdidas, etc.
Termino con una frase de un célebre periodista y presentador televisivo venezolano, Renny Ottolina (1928-1979): “Venezuela con todo su hierro y todo su petróleo, nunca valdrá mas que sus habitantes”… Por ello, yo grito “¡con Venezuela, ahora y siempre!”
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