La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Un pacifista amante de las armas
Decido ir a caminar por un entorno rural. La primera sensación es que una embriagadora soledad me acuna con mimo.
Me adentro poco a poco en una naturaleza plena de colores, matices, sonidos y olores; un cielo azul, límpido y majestuoso domina todo. Deambulando, unos mugidos atraen mi atención y veo cómo un ternero succiona las ubres de su madre mientras pace tranquila y protectora. Sigo caminando y un olor agrio, penetrante, golpea mi pituitaria; tras una alambrada, un par de cerdos hozan y gruñen desafiantes.
Muy cerca, una recua de caballos trotan despreocupados
Minutos más tarde, un macho cabrío con sus cuernos curvos y la típica barba, me observa amenazante; mi primer impulso es persignarme. Acelero el paso y tras un recodo, dos orejas largas y erguidas llaman mi atención; un borrico pocholo que, de repente, rebuzna mientras me mira.
Muy cerca, una recua de caballos trotan despreocupados; un pequeño rebaño de ovejas amodorradas, además de gansos y gallinas son el final de una clase magistral de naturaleza en estado puro, sin wifi, ni falta que hacía.
Francisco Javier Sáenz Martínez
(Lasarte)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Un pacifista amante de las armas
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Treinta y dos grados en octubre no deberían parecernos normales
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Xulio César, o Apóstol loitador
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Prietas las filas
Lo último