El Sporting Celanova se tomó la revancha ante el Arnoia (1-0)

COPA DIPUTACIÓN

El equipo de Ángel Mociño supo maniatar en todo momento al Arnoia y con el gol de Joni pudo conseguir el pasaporte a la ronda de octavos de final

ÍKer Baltar, del Celanova, se lleva el balón ante la presencia del capitán del Atlético Arnoia, Rubén Arce.
ÍKer Baltar, del Celanova, se lleva el balón ante la presencia del capitán del Atlético Arnoia, Rubén Arce. | JOSÉ PAZ

El Celanova fue capaz de superar, por la mínima, al Atlético Arnoia y de esa manera consiguió acceder a la ronda de octavos de final de la Copa Diputación.

Si hace poco más de un mes habían protagonizado un encuentro muy disputado, no lo sería menos esta eliminatoria a partido único. Cada uno, con sus armas, buscaba la manera de sorprender a su adversario y en la primera aproximación de los visitantes, Tumbeiro se filtró por la banda derecha y su posterior centro raso no encontró un rematador y acabó desviándose en un defensor.

Desde entonces la tónica fue no perder ningún balón y estar atento a cada acción de peligro. El equipo de Manuel Vázquez se apoyó en la movilidad de Rubén Arce, las internadas de Veloso y el despliegue que le daba Peral.

Los celanovenses se apoyaban en la veteranía de Joni, que cuando el esférico llegaba a sus botas, había la clara sensación de que algo interesante podría fabricar, pero también fue encomiable la tarea de Javi Gallego, como las apariciones por su banda de Íker Baltar.

Pero nuevamente apareció en escena el “Tanque” Tumbeiro, que dispuso de la ocasión más nítida del Arnoia al recoger un balón en el área pequeña, pero su posterior disparo encontró los grandes reflejos de Borja para repelerlo. Suele pasar que cuando perdonas en el área rival, terminan marcando en la propia y así fue.

Joni frotó la lámpara y en la frontal del área se inventó una genialidad que acabó con un recorte ante su defensa, para luego resolver con un remate ajustado al palo izquierdo para poner el 1-0.

Los celanovenses mostraron un gran acierto a nivel defensivo y especialmente en cómo hacer caer a su rival en la trampa del fuera de juego

Antes de irse al descanso surgió la polémica en torno a lo que pudo ser el segundo tanto celanovense, pero quedó todo invalidado al rematar bajo palos y en posición adelantada un jugador local.

De cara a la segunda mitad, el Arnoia movió su banquillo dando entrada a tres cambios para darle más frescura y llegada, mientras su oponente busco reforzar su parcela defensiva y el aporte en la medular con Diego Rivera.

El tiempo, poco a poco, fue jugando en contra de los visitantes, ante un Celanova que fue poniendo el partido en una nevera y cuando pudo buscó sorprender a la contra.

El conjunto arnoiés siguió intentando ir a por el empate, pero en otro de los aspectos que funcionó bien el equipo de Ángel Mociño era dejar caer a su rival en la trampa del fuera de juego.

El central Manu estuvo a punto de marcar el gol que pudo sentenciar la eliminatoria, probando con un disparo desde unos 40 metros, que si bien encontró algo adelantado a Artai, este solventó con cierto suspense la situación.

Los saques de esquina eran otras de las opciones de las que dispuso el Arnoia, pero siempre llegaba una camiseta blanquiazul para disipar cualquier contingencia negativa.

Más tarde apareció otra vez Manu, que marchándose como un delantero, al llegar al área no optó por la opción más lógica, que era el posterior disparo, y luego le ocurrió lo mismo a Diego Rivera.

El visitante Juan Pablo probó desde lejos, pero su tiro se fue alto. Finalmente, llegaron las expulsiones de Joni y Mauro Dorado, pero el resultado no varió y el Celanova estará en la próxima ronda copera.

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