España, campeona del mundo: nadie dijo que esto fuera fácil

GANADO A PULSO

Un pinchazo inicial frente a Cabo Verde sembró dudas, pero España fue de menos a más para ganarse a pulso ser coronada como la mejor del mundo

Publicado: 20 jul 2026 - 09:02 Actualizado: 20 jul 2026 - 09:16
Ferran Torres hizo justicia con el gol de la victoria de España
Ferran Torres hizo justicia con el gol de la victoria de España | Tom Weller

Parece que fue ayer cuando el Mundial 2026 daba el pistoletazo de salida. Ahora ya es historia. ¡Y qué historia! Buena parte de ella protagonizada por la selección española, la mejor, la campeona. La Roja dibujó un camino de menos a más para ganar la final con la mirada del mundo puesta sobre sus hombros. Porque antes de Argentina hubo otros que desafiaron a los de Luis de la Fuente.

Todo empezó con un tropiezo. El empate sin goles ante Cabo Verde dejó congelados a los aficionados. Tocó enmendar la plana en el segundo duelo de la fase de grupos, con goleada 4-0 frente a Arabia Saudí. Y en la tercera jornada, victoria 1-0 ante Uruguay para acabar primeros (y cosidos a patadas) y mandar a los charrúa a tomar mate.

En los cruces llegó Austria en los dieciseisavos. No fue rival. España había despertado y siguió su camino hacia la gloria con un inapelable 3-0. Y en los octavos, el morbo. Portugal estaba al otro lado del campo, con la opción de despedir a Cristiano Ronaldo de los Mundiales. Así fue. Hubo que sufrir y esperar, pero el salvador Mikel Merino dictó sentencia en el descuento subiendo el 1-0 al luminoso. Tocaba otra ronda pese a las lágrimas de “El Bicho”, que se marchaba con más pena que gloria en esta ocasión.

Hora de la verdad

En cuartos de final apareció una Bélgica renacida por el lío de la roja contra Estados Unidos. Vendió cara su piel, pero España fue mejor. Fabián dio primero, los belgas respondieron en lo que fue el primer gol encajado por Unai Simón en el torneo mundialista. Pero Mikel Merino (¿quién si no?) selló el pase cerca del final. Las semifinales eran una realidad.

Y con ellas, Francia. La gran favorita para propios y extraños. Pero los galos bailaron al son de España. Un 2-0 incuestionable ofreciendo la mejor versión de la competición. Oyarzabal marcó de penalti frío como un iceberg. Y la potencia de Pedro Porro sentenció el encuentro pese a los esfuerzos de Mbappé y compañía. Una final del Mundial 16 años después, la segunda en la historia. Ya se sabe cómo terminó la historia, pero siempre hay que recordar el camino recorrido para llegar a ella.

Estreno preocupante

Estreno preocupante
Estreno preocupante

No fue el estreno mundialista soñado, ni por el fondo ni por la forma. La selección española no pudo pasar del empate sin goles ante Cabo Verde en un partido en el que encumbró la figura de Vozinha, el portero rival. Sus paradas frustraron al equipo de Luis de la Fuente, que tuvo ocasiones suficientes, pero sin dejar una buena imagen ante un combinado que luego demostró que no era tan “Cenicienta” como se creía.

Goleada para empezar a creer

Goleada para empezar a creer
Goleada para empezar a creer

España despachó el segundo duelo con una goleada ante Arabia Saudí. Un 4-0 que mejoró las expectativas. Lamine Yamal se estrenó y Oyarzabal empezó a afinar el olfato.

Sobreviviendo a la batalla

Sobreviviendo a la batalla
Sobreviviendo a la batalla

La leyenda dice que Uruguay aún sigue dando patadas. Un gol de Baena sirvió para cerrar el 1-0 y el billete a los cruces como primera de grupo ante un rival desquiciado.

Subiendo el nivel

Subiendo el nivel
Subiendo el nivel

España llegó, vio y venció a Austria (3-0) en los dieciseisavos de final. El pichichi Oyarzabal marcó por partida doble y Pedro Porro se confirmó como revelación. Todo, sin encajar un tanto.

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