Los ataques de Ucrania causan ya falta de combustible en Rusia

Guerra en Ucrania

El presidente de Rusia, Vladimir Putin
El presidente de Rusia, Vladimir Putin | EP

Los ataques de Ucrania contra distintas refinerías rusas están empezando a dar los frutos que aguardaba el presidente Zelenski, en forma de castigo económico al país que dirige Vladimir Putin, cuando van ya más de cuatro años desde que decidiera tratar de invadir el estado europeo: la ciudadanía de Rusia comienza a sufrir escasez de combustible, tal y como ha reconocido el responsable del Kremlin.

"Hay colas en las gasolineras y los tipos de gasolina que se necesitan no siempre están disponibles", ha asumido Putin durante una reunión con sus ministros, en la que ha abierto la puerta a "prohibir totalmente la exportación de diésel" a pesar de que todavía la situación "no es crítica".

De hecho, según informan medios rusos, ha llegado a asegurar que todas las instalaciones dañadas "están siendo reparadas bastante rápido y todo funciona con un amplio margen de seguridad". En cuanto a Crimea, por ejemplo, ha garantizado que se van a satisfacer sus necesidades de combustible, anunciando para ello un refuerzo de los envíos "por tierra y mar".

Y es que, a pesar de que los ataques ucranianos "están causando problemas", las refinerías más grandes "están funcionando a máxima capacidad" y, en cuanto a las de menor tamaño, "se han reducido los periodos de mantenimiento de rutina y se han aplazado los mantenimientos programados".

Así las cosas, el presidente de Rusia ha dado por hecho que este mes se superará la producción de combustibles primarios del mes anterior.

Negociación con Ucrania

Putin ha vinculado estos ataques con las negociaciones con Ucrania, pero ha dejado claro que no permitirá que sirvan para que Zelenski pueda "imponer sus propios términos de negociación". Al contrario, "Kiev pagará por sus crímenes" —ha dicho— "con la pérdida de los territorios necesarios para una zona de seguridad".

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