La Fiesta Nacional de España reúne a un millar de españoles en la Embajada de Buenos Aires
12 DE OCTUBRE
El embajador de España en Argentina reivindicó los vínculos históricos entre España y Argentina en una recepción que contó con la presencia de la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, y una amplia representación de la comunidad española.
La Embajada de España en Buenos Aires inició el pasado viernes por la noche las celebraciones de la Fiesta Nacional del 12 de octubre. Y lo hizo con una recepción en la que Asturias fue la comunidad española protagonista, coincidió con la celebración del V Congreso Mundial de Asturianía, que se celebró los días 7 y 8 en el Centro Asturiano de Buenos Aires.
La recepción tuvo lugar bajo una gran carpa instalada en los jardines de la Embajada, en una tarde-noche lluviosa, fría y tormentosa, elementos típicos de la primavera audstral. Entre los asistentes se encontraba la vicepresidenta de Argentina y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, además de representantes del cuerpo diplomático acreditado en Buenos Aires y miembros de la colectividad española.
El embajador español, Joaquín de Arístegui, abrió las intervenciones y destacó precisamente la coincidencia entre la Fiesta Nacional y la celebración del Congreso Mundial de Asturianía. Esta circunstancia, señaló, pone de relieve la importancia de Argentina para la comunidad asturiana en el mundo. "El 12 de octubre nos permite pararnos a reflexionar quiénes somos, de dónde venimos y cómo queremos proyectarnos en el mundo", afirmó el embajador. La fecha, añadió, conecta a España con uno de los pilares de su identidad: América. "Somos mediterráneos, somos europeos, tenemos una vocación global y andariega, como los asturianos, pero somos sobre todo americanos", sostuvo.
Un reconocimiento a la acogida argentina
De Arístegui anunció también su intención de acudir el próximo lunes, 12 de octubre al Monumento de los Españoles para agradecer a Argentina la acogida brindada históricamente a los emigrantes españoles. El homenaje, explicó, será asimismo un reconocimiento a quienes contribuyeron al desarrollo del país.
El embajador evocó a los emigrantes que, con su trabajo y esfuerzo, ayudaron a construir la Argentina contemporánea. En ese recuerdo incluyó a los asturianos y al conjunto de los españoles que encontraron al otro lado del Atlántico una oportunidad para salir adelante y dejaron una profunda huella en la sociedad argentina.
En su intervención, también defendió el compromiso de España con el derecho internacional, el multilateralismo y un orden basado en reglas. "España va a seguir siendo un país que apueste por el derecho internacional", afirmó, antes de asegurar que, independientemente del resultado de las elecciones del 29 de noviembre, España seguirá siendo "un aliado fiable y absolutamente cercano a la Argentina".
Barbón reivindica a la Asturias exterior
Tras el embajador, le tocó el turno de intervenciones al presidente asturiano, Adrián Barbón, al que acompañaban la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, la directora general de Emigración, Olaya Romano, la presidenta el Consejo de Comunidades Asturianas, María Antonia Fernández Felgueroso o el secretario de Política Municipal del PSOE, Álvaro Valle. Barbón, agradeció a Argentina la acogida "fraternal" que ha dispensado a generaciones de españoles y, especialmente, a los asturianos. También reconoció al embajador la decisión de dar protagonismo a Asturias en la celebración de la Fiesta Nacional.
"Allí donde están ellos está Asturias", afirmó Barbón al referirse a los integrantes de la diáspora que mantienen vivas las tradiciones y los vínculos con su tierra de origen. Argentina constituye uno de los principales referentes de esa Asturias exterior: allí residen alrededor de 38.000 asturianos con nacionalidad española, además de un amplio número de descendientes.
En su primer viaje al país, el presidente asturiano dijo haber vivido días de especial emoción al recordar a quienes tuvieron que emigrar para sobrevivir en momentos difíciles de la historia. También evocó a los españoles que encontraron refugio en Argentina tras la Guerra Civil. Barbón destacó la capacidad de la identidad asturiana para mantenerse viva lejos del territorio de origen. "Asturias se vive con múltiples acentos, pero se vive con la misma pasión, la misma bandera y los mismos sentimientos allí donde esté un asturiano", aseguró.
El presidente invitó además a los asistentes a conocer el Principado y reivindicó sus valores de libertad, progreso, justicia y convivencia. Presentó Asturias como una tierra con una identidad propia, pero también abierta a quienes llegan de fuera, en línea con la tradición de acogida que atribuyó a la sociedad asturiana.
Aplausos a la defensa del derecho al voto
Uno de los momentos más aplaudidos de la intervención de Barbón llegó cuando se refirió al derecho al voto de los españoles que obtuvieron la nacionalidad a través de la conocida como "ley de nietos".
El presidente defendió, como ha venido haciendo en los días precedentes y desde que se conoció la suspensión del voto del Supremo, que la nacionalidad debe llevar aparejados los mismos derechos para todos sus titulares. "No puede haber nacionales de primera y nacionales de segunda. Todo aquel que goza de la nacionalidad española tiene que tener derecho a voto, como tenemos cualquiera de nosotros", afirmó, en referencia a la paralización judicial que afecta a los efectos electorales de parte de las nacionalizaciones.
La recepción de Buenos Aires abrió así las celebraciones de la Fiesta Nacional, con un gran ambiente y representación de las comunidades autónomas con mayor colectividad como Galicia, Castilla y León, Andalucía; además de música española, comida de la tierra, en la que destacaron los quesos asturianos y el arroz con leche, con una mirada puesta en América y en las generaciones de emigrantes que contribuyeron a estrechar los lazos entre ambos países y hacerlos más grandes y acogedores.
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