El BCE mantiene tipos frente a la incertidumbre derivada de la guerra en Irán

Política monetaria

Prevé un repunte de la inflación que frenará el poder adquisitivo y el gasto de los consumidores y, por consiguiente, el crecimiento del PIB, especialmente a corto plazo

Reunión del BCE
Reunión del BCE | EP

Por el guion. El Banco Central Europeo ha decidido mantener sin cambios los tipos de interés ante la incertidumbre que el conflicto en Irán ocasiona sobre la inflación y el crecimiento económico.

Así pues, la tasa de depósito (DFR) seguirá en el 2%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%.

"La guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico, que hacen que las perspectivas sean mucho más inciertas", destaca el BCE en un comunicado en el que apunta que, si bien el encarecimiento de los precios de la energía impacta en la inflación a corto plazo, las implicaciones a medio plazo dependerán de la duración del conflicto.

A este respecto, el BCE ha subrayado que está preparado para ajustar sus instrumentos de cara a asegurar que la inflación se estabilice en el 2% a medio plazo.

Nuevas proyecciones 

Con todo, sus proyecciones han sido objeto de modificación, y apuntan ahora que la tasa de inflación se situará, en promedio, en el 2,6% en 2026, frente al 1,9% del anterior pronóstico. Ya de cara al año próximo, el cálculo para la eurozona se sitúa en el 2%, dos décimas más de lo proyectado en diciembre; y en 2028, del 2,1%, por encima del 2% de la previsión anterior.

"La inflación se ha revisado al alza en comparación con las proyecciones de diciembre, especialmente para 2026, debido a la subida de los precios de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo", señala la entidad.

En cuanto al crecimiento de la zona euro, los expertos prevén que la expansión del PIB se situará, en promedio, en el 0,9% en 2026, tres décimas menos de lo anticipado en diciembre; en el 1,3% en 2027, por debajo del 1,4% de la proyección anterior; y en el 1,4% en 2028, confirmando en este caso el cálculo precedente.

Esta revisión a la baja del crecimiento económico, sobre todo para 2026, reflejaría los efectos de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza en todo el mundo, apunta el BCE, que confía en que, al mismo tiempo, el bajo nivel de desempleo, la solidez de los balances del sector privado y el gasto público en defensa e infraestructuras "deberían seguir respaldando el crecimiento".

Precio del combustible

Estas predicciones se basan en un escenario en el que los precios promedio trimestrales del petróleo y el gas alcanzarán un máximo de 90 dólares por barril y 50 euros por MWh, respectivamente, en el segundo trimestre de 2026, para luego iniciar una senda de descenso en los trimestres siguientes. 

En consonancia con estos supuestos, el escenario base prevé un repunte de la inflación, que frenará el poder adquisitivo, el gasto de los consumidores y, por consiguiente, el crecimiento del PIB,especialmente a corto plazo.

Otros movimientos

Esta decisión del BCE se suma a la tomada ayer por la Reserva Federal de Estados Unidos y a la anunciada hoy mismo por los bancos centrales de Inglaterra y Japón.

En cambio, el Banco de la Reserva de Australia anunciaba una subida de sus tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 4,1%, en el que es ya su segundo incremento consecutivo.

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