Estados Unidos negocia con Rusia la cesión del Donbás a cambio de la paz en Ucrania

guerra en Ucrania

La administración Trump subraya que "una paz duradera" en Ucrania requerirá "concesiones difíciles", pero la UE advierte de que las condiciones han de ser "justas"

Militares en Ucrania
Militares en Ucrania

Las negociaciones bilaterales entre Estados Unidos y Rusia para negociar un plan que ponga fin a la guerra en Ucrania, que han sido avanzadas por medios norteamericanos, no han sentado bien en Europa. El mismo día que los ministros de Exteriores de la UE se reúnen para avanzar en vías que permitan seguir financiando la resistencia de los ucranianos ante la agresión rusa, ha sido la responsable europea de política exterior, Kaja Kallas, quien ha levantado la voz para reclamar que cualquier pacto debe tener en cuenta a Kiev.

Máxime, cuando los términos de la negociación incluyen cesiones de territorio ucraniano a Rusia, como la región oriental del Donbás (que ya está ocupado en su práctica totalidad por tropas rusas), y la reducción a la mitad de su ejército, que además se vería privado de la posibilidad de formar parte de la OTAN. Son las dos cuestiones fundamentales para Moscú, toda vez que la anexión rusa de las provincias de Lugansk y Donetsk (y la península de Crimea) ya motivó hace más de una década un importante conflicto entre Rusia y Ucrania, y dado que el Kremlin rechaza con firmeza la posibilidad de que la alianza atlántica se expanda hasta su frontera.

El pasado mes de octubre, Trump ya trató de presionar a Ucrania a aceptar la cesión del Donbás para encaminar los diálogos de paz, algo rechazado tanto por Kiev como por la Unión Europea. "La integridad territorial es un valor importante. Si regalamos esos territorios, mandamos un mensaje a todo el mundo de que se puede usar la fuerza contra tus vecinos y conseguir lo que quieres", argumentó entonces Kallas; y Zelenski se sumaba a los líderes de Gran Bretaña, Alemania y Francia en una declaración conjunta en la que se concedía que "la línea de contacto actual debe ser el punto de partida de las negociaciones" tras un alto el fuego. No obstante, el armisticio ya no fue aceptado por el Kremlin, de modo que suspendió la reunión que iba a celebrarse en Budapest entre los líderes de Rusia y Estados Unidos.

Al margen de la cuestión territorial y de la reducción militar, las recientes conversaciones entre el Kremlin y la Casa Blanca se han basado en un documento de 28 puntos que incluye entre sus apartados la seguridad en Europa y las relaciones de Estados Unidos con Rusia y Ucrania. Además, se incluyen cuestiones relativas al reconocimiento del ruso como lengua cooficial y al regreso de la iglesia ortodoxa rusa a Ucrania.

EE.UU.: "Cesiones difíciles pero necesarias"

Por parte de Estados Unidos, su secretario de Estado, Marco Rubio, ha publicado en sus redes sociales un breve texto en el que reflexiona sobre que "una guerra compleja y mortífera" como la que tiene lugar en Ucrania requiere "un amplio intercambio de ideas serias y realistas".

"Lograr una paz duradera requerirá que ambas partes acepten cesiones difíciles pero necesarias. Por ello, estamos elaborando y seguiremos elaborando una lista de posibles ideas para poner fin a esta guerra, a partir de las aportaciones de ambas partes del conflicto", ha agregado para sacudirse así las críticas que está recibiendo la administración Trump por la exclusión de Ucrania de estas conversaciones.

UE: "Solución justa"

Desde la UE, Kaja Kallas ha abogado por conseguir una solución "justa y duradera" al conflicto, y ha dejado claro que "para que cualquier plan funcione, es necesario que los ucranianos y los europeos estén implicados". De paso, ha recordado a Estados Unidos que Rusia "no ha realizado ninguna cesión" desde que decidió invadir militarmente Ucrania en 2022.

Y tras hacer hincapié en que "hay un agresor y hay una víctima", diferenciando así los roles, ha subrayado que "si Rusia quisiera la paz, habría aceptado un alto el fuego" para sentarse a negociar. En cambio, lo que vemos son "bombardeos contra civiles", ha enfatizado.

En la misma línea se han pronunciado varios ministros europeos de Exteriores. "Espero que no sea la víctima la que tenga restricciones en su capaz de defenderse, sino que sea el agresor el que deba restringir su potencial agresivo", ha defendido el de Polonia, mientras el de Francia ha sostenido que "la paz no puede ser una capitulación" y desde España, Alemania, Italia y Dinamarca han instado a Rusia a suscribir un alto el fuego cuanto antes.

El contrapunto lo ha puesto el representante de Hungría, para quien los socios europeos "viven en una ilusión". "La guerra lleva ya casi cuatro años y Rusia ha ido ocupando cada vez más territorios ucranianos. Por lo tanto, la cuestión no es que Ucrania vaya a ocupar Rusia o a hacer retroceder a Rusia, sino que Rusia está ocupando cada vez más territorios en Ucrania", ha advertido.

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