República Dominicana irrumpe entre los grandes destinos costeros del lujo inmobiliario

INMOBILIARIA

El país caribeño entra en el top cinco de los principales destinos de playa del mercado inmobiliario de alta gama, por detrás de Porto Cervo, Saint Barth, la Riviera francesa y el eje formado por la Costa Brava y Mallorca

Samaná, en República Dominicana
Samaná, en República Dominicana | EP

República Dominicana se abre paso entre los principales destinos costeros del mercado inmobiliario de lujo y se codea ya con plazas como Porto Cervo, Saint-Barthélemy, la Riviera francesa y el eje formado por la Costa Brava y Mallorca.

De hecho, el último informe de la consultora especializada Barnes sitúa en el quinto puesto de su clasificación al país latinoamericano, al que consolida como la economía caribeña con mayor dinamismo en el desarrollo de viviendas de alta gama.

Su crecimiento se articula alrededor de tres destinos con perfiles diferentes. Casa de Campo funciona como el enclave más consolidado y vinculado históricamente a las élites internacionales, Punta Cana está elevando progresivamente su oferta residencial y Las Terrenas atrae especialmente a compradores europeos que buscan un entorno menos masificado y con mayor identidad local.

En este contexto, la oportunidad aparece cuando se analiza la diferencia de precio con respecto a los mercados costeros más exclusivos. La inmobiliaria francesa estima valores medios que oscilan entre los 2.250 dólares por metro cuadrado en Las Terrenas y los 4.750 en Casa de Campo; unas cifras muy alejadas de los hasta 32.000 euros por metro cuadrado de Porto Cervo o de los 40.000 euros que pueden alcanzar las villas en Saint Barth.

Esa brecha ayuda a explicar su atractivo inversor. Mientras otros destinos más maduros se apoyan en una oferta extremadamente limitada y en una clientela internacional estable, República Dominicana conserva un margen considerable para ampliar y sofisticar su mercado residencial.

Escasez, sinónimo de exclusividad

De hecho, su entrada en el top cinco refleja el desplazamiento de parte de la demanda hacia enclaves donde el comprador todavía puede acceder a grandes propiedades, servicios turísticos consolidados y precios comparativamente más bajos.

El ranking confirma, al mismo tiempo, que la escasez continúa siendo el principal soporte del lujo costero. Porto Cervo lidera el ranking por segundo año consecutivo, mientras Saint Barth y la Riviera francesa mantienen su posición gracias a las restricciones urbanísticas y la limitada disponibilidad de suelo que le confieren la exclusividad que busca una demanda internacional que permanece por encima de la oferta.

Contenido patrocinado

stats