Más pulpo, más récord en O Carballiño

GASTRONOMÍA Y TRADICIÓN

610 kilos de pulpo cubrieron un plato de 5,37 metros de diámetro en la Plaza Mayor, superando el récord alcanzado el pasado año

La tapa gigante de pulpo de O Carballiño, este año elaborada con 610 kilos de producto sobre un gran plato de 5,37 metros de diámetro.
La tapa gigante de pulpo de O Carballiño, este año elaborada con 610 kilos de producto sobre un gran plato de 5,37 metros de diámetro. | Lucía Otero

Los pulpeiros y pulpeiras de O Carballiño lo han vuelto a hacer. El municipio batió una vez más su propio récord al elaborar la tapa de pulpo más grande del mundo en menos de diez minutos. Este martes, un total de 610 kilos de producto cubrieron un plato de 5,37 metros de diámetro instalado en el centro de la Plaza Mayor, diez kilos más que en la edición de 2025. Un desafío que crece año tras año y todo apunta a que seguirá haciéndolo.

La expectación llevaba horas cocinándose incluso antes de que sacaran los pulpos de las calderas. La cola para degustar una de las 1.800 raciones se extendía más allá de la Calle Principal, donde la espera congregaba a vecinos y visitantes para probar una elaboración que requirió 8 kilos de sal, 55 de aceite y 3 de pimentón. Una antesala de lo que aguarda este domingo en el Parque Municipal, convertido un verano más en el gran templo del pulpo en Galicia.

“Es un orgullo conseguir esto todo los años. Lleva muchísimo trabajo y planificación”, afirmaba el presidente de la Asociación de Pulpeiras do Carballiño, Suso Pereira, todavía con las tijeras en la mano y con la mirada puesta ya en la próxima edición, calculando cuántos kilos de pulpo harán falta para volver a superar el récord.

Entre los cerca de medio centenar de pulpeiros que hicieron posible este reto también se enfundó el mandil el teniente de alcalde, José Castro, que echó una mano durante la preparación. Tras los últimos cortes y con el objetivo cumplido, dejó clara la ambición del Concello de cara al futuro: “Isto non debe deixar de crecer, e os que estamos aquí tampouco”.

Pero reunir a tanta gente alrededor de las calderas, cada verano, tiene su cara menos visible. Para las pulpeiras, el mayor reto no está solo en cortar cientos de kilos de pulpo ante la mirada de un público atento; está en soportar el intenso calor que desprende el agua de cocción y mantener un ritmo de trabajo sin perder precisión. Este año, eso sí, las temperaturas dieron tregua y permitieron afrontar la jornada en condiciones mucho más llevaderas.

La cita reunió de nuevo a fieles que no perdonan esta tradición estival y a quienes acudían por primera vez para presenciar un espectáculo gastronómico único en O Carballiño. Y si algo quedó claro este martes, es que el récord volverá a ponerse a prueba el próximo año, y quién sabe hasta cuándo seguirá creciendo.

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