25 años en pro del arte ourensano

Publicado: 02 dic 2009 - 01:00 Actualizado: 11 feb 2014 - 00:00

Hace 25 años por estas fechas nacía en Ourense el Grupo Francisco de Moure integrado por un grupo de personas estudiosas y, ante todo, entusiastas del arte. Estas, a lo largo de los años, con una determinación sin fisuras, han conseguido fomentar el conocimiento y la divulgación del patrimonio ourensano, a la vez que promover una mayor conciencia de la obligación que todos tenemos de preservar nuestro legado artístico.

En la actualidad, el Grupo Francisco de Moure goza de madurez y prestigio, dejando atrás los primeros años en los que tuvo que superar los escollos más agudos, como fueron su puesta en marcha, el darse a conocer y el nacimiento de la revista Porta da Aira. Esta publicación es una de sus señas de identidad y un referente imprescindible para el estudio del arte ourensano.

Una vez que el camino ya estaba abierto, los años siguientes fueron importantes para buscar la implicación de la sociedad y hacer causa común en la voluntad de perseverar en la salvaguarda de nuestro patrimonio artístico, sometido a múltiples amenazas y olvidos. Además, continúa dando pasos adelante para demostrar que es capaz de crecer y avanzar en sus objetivos. Aunque no existen recetas mágicas, ha sabido aprovechar el potencial que ofrece el propio grupo para confeccionar una agenda ambiciosa, en la que el reto principal era integrar plenamente el Grupo Francisco de Moure en el panorama cultural gallego. Para lograrlo, aparte del compromiso de cumplir con las expectativas que se habían trazado desde su fundación, ha sumado nuevos objetivos que implican generar nuevas ideas. Fruto de éstas fue la aparición de Cuadernos Porta da Aira -hoy ya en el número 11- que ha hecho posible que otras tantas obras de arte de la provincia dispongan de un estudio monográfico, divulgativo y riguroso.

Casi paralelo en el tiempo se crea el Premio Francisco de Moure en defensa del patrimonio. Con él, el grupo persigue un doble propósito: en primer lugar, colaborar en la recuperación de nuestro patrimonio artístico y por otra parte, fomentar la responsabilidad social rindiendo homenaje a aquellas personas que, a título individual o colectivo, no escatimaron esfuerzos ni recursos para devolver a la vida una obra de arte. Desde 1999, fecha en la que se entregó el primer premio a la restauración de la iglesia de Santo Domingo (Ourense), hasta el presente año en que ha alcanzado su undécima edición, este ha ido creciendo en reconocimiento y prestigio. Diferentes instituciones, asociaciones o personas a título individual, han sido distinguidas con él.

Si bien este aniversario es un momento de alegría y satisfacción por el trabajo realizado, también es un momento que requiere no caer en la negligencia y denunciar como la desidia, la insensibilidad y la falta de una gestión adecuada y enérgica, están poniendo en peligro la pervivencia de monumentos insustituibles de nuestro patrimonio, como es el caso del monasterio de San Francisco en nuestra ciudad.

Contenido patrocinado

stats