Entre Ceuta y Chamberí

Publicado: 04 ago 2026 - 00:50
Opinión en La Región
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Tan innecesario es preguntarse por qué y para quién la Comunidad de Madrid compró subrepticiamente, sin decir esta boca es mía, el ático de Chamberí, como conjeturar sobre la implicación de las autoridades marroquíes en la masiva irrupción en Ceuta de decenas de miles de niños y adolescentes carenciados, sin futuro, y en la muerte en el intento de más de un centenar de ellos.

Consta que el ático de los mil millones y pico de pesetas (en pesetas se entiende mejor el disparatado monto) extraídas del dinero público tenía una destinataria, Isabel Díaz Ayuso, que lo ocuparía supuestamente mientras se ejecutaban en su despacho de Sol unas obras inexistentes, pero también consta la inclinación de la todavía presidenta por los áticos, y si son feos como el de Chamberí, mejor. E igualmente consta que de haber querido el Gobierno marroquí impedir la masiva huida de la miseria, esta no se habría producido, lo cual dibuja, sólo por eso, una implicación notable.

Lo de Ayuso y su sentido patrimonial de lo público deviene definitivamente en escandaloso e inaceptable con este último episodio del ático de extranjis

A Marruecos le encanta recordar de vez en cuando a España que la tiene cogida de las gónadas, y ahora, que cuenta con el pleno respaldo político, diplomático (¿?), militar, económico y tecnológico de la América de Trump y del Israel de Netanyahu, tan furibundamente adversos al Gobierno español, no iba a desperdiciar la oportunidad. Tan innecesario es darle vueltas a eso como entender, no sin sonrojo, la estupidez de atribuir la dramática llegada a Ceuta del contingente de desheredados a “las mafias de la inmigración”, avalada por un Pedro Sánchez renuente a entrar en más laberintos ni pleitos con tan poderosos y brutales detractores. ¿Qué podían ganar “las mafias” con los que huían por su cuenta? Semejante argumento, tan descabellado, no puede sino reforzar el que señala congruentemente la autoría del suceso, bien que articulada a través de las infames redes sociales.

Lo de Ayuso y su sentido patrimonial de lo público deviene definitivamente en escandaloso e inaceptable con este último episodio del ático de extranjis, y lo del Reino de Marruecos, con este otro último episodio que no será el último sino el preámbulo del siguiente, en lo que deviene es en la necesidad del Estado español de expresar todo lo diplomáticamente que se quiera, pero con extrema determinación, que hasta aquí hemos llegado y ni una más.

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