Carlos Risco
LA CIUDAD QUE TODAVÍA ESTÁ
El banquito de piedra que aún queda en el jardín
CLAVE GALICIA
Las ciudades que se pueden contemplar y comprender desde un alto a tiro de caminata están a otro nivel en opciones de evasión. Es lo más cerca de una vista de pájaro sin levantar los pies del suelo. La única ventaja de comerte la mili en el Monte San Pedro en A Coruña eran las vistas que sólo disfrutaba el Ejército, hasta que el alcalde Francisco Vázquez consiguió la cesión de los terrenos en 1997, convirtió la antigua batería militar en un gran parque público y los coruñeses pudieron ver como el mar agarraba la ciudad por la cintura.
En Ourense está el mirador de Montealegre a un par de kilómetros del centro para seguir el Miño saltando de puente a puente; río arriba, en Lugo, la vista desde el balcón de Rosalía de Castro está a un esfuerzo parecido"
Desde los montes de O Castro y A Guía en Vigo se recorre Moaña, Cangas y las islas Cíes con un giro de cuello. Ahora las escaleras mecánicas de Abel Caballero llevan en un tris a una panorámica parecida, algo más recortada, con el mamotreto del Concello detrás, fuera de plano. En Ourense está el mirador de Montealegre a un par de kilómetros del centro para seguir el Miño saltando de puente a puente; río arriba, en Lugo, la vista desde el balcón de Rosalía de Castro está a un esfuerzo parecido. Pontevedra desde A Caeira. La partitura en granito de Santiago de Compostela suena mejor desde el monte Pedroso o desde O Gozo, según la cara de la postal. Galicia, donde acaba la montaña y empieza el mar, o algo así diría el mago Saramago.
Ayer la jornada del chófer fue de tránsito y apagón informativo por la A-6. La radio del coche se empeña en sintonizar la emisora que no quieres. A medianoche Uruguay palmaba contra Arabia Saudí, en el otro partido del grupo de la selección en el Mundial, sin dar motivos para seguir despierto. El resultado en empate llegó a las cinco de la tarde. Junts y el PP presentaron iniciativas para que el Congreso vote sobre un adelanto electoral, dijo un informativo con carraspeo. La mesa controlada por PSOE y Sumar impidió después las enmiendas. Resultado cantado, pero más presión para Sánchez antes de que Zapatero declare ante el juez.
En el cantil de La Candamia en León, con 80 metros desnivel en piedra caliza rojiza labrada por el río Torío, hay un banco desde el que la catedral parece quedar al alcance de la mano. Hasta allí subió ayer uno de veintitantos para pasar 30 minutos de recogimiento mirando la pantalla del móvil. Otra evasión.
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