Yo confieso

TRAZADO HORIZONTAL

Oración para expiar los pecados de la corrupción. Penitencia pública en el confesionario de la visita papal.

Publicado: 07 jun 2026 - 06:11
El papa León XIV saluda a Pedro Sánchez en el Palacio Real.
El papa León XIV saluda a Pedro Sánchez en el Palacio Real. | Europa Press

Aprovechando la visita del papa León XIV, elevo mi plegaria dominical con humildad y arrepentimiento, válida para el sacramento de confesión y para cualquiera de las misas que estos días oficia su Santidad en nuestra España crédula. Yo confieso ante Dios todopoderoso, ante León XIV y ante san Pedro Sánchez que he pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión por todos esos casos de supuesta corrupción. Confieso ser un pseudoperiodista de la debilidad y la flaqueza, propagador del relato no oficialista y de los bulos en potencia, porque todo lo que aquí vivimos desde la imputación de Sor Begoña es una gran conspiración contra nuestro guía espiritual, líder de la fe política en el fango, obispo de la transparencia, cardenal de la verdad universal, hombre al fin y al cabo de bien como todo su séquito de religiosos frailes fanáticos y ciegos. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, afronto el castigo de la indiferencia mediática sincronizada, incapaz de hacerme perdonar como señalador de las miserias del sanchismo divino, y de todos esos tertulianos de argumentario en cabestrillo, desenterradores de cunetas y abajo firmantes del vil manifiesto contra la desinformación cuya negación activista y miserable de la verdad se ha desenmascarado después sumario a sumario gracias a las denuncias de medios libres, jueces e investigadores policiales. Por eso ruego a la Santa Justicia, siempre Virgen, a los ángeles magistrados y fiscales, a los santos policías y guardias civiles, y a ustedes hermanos ciudadanos españoles, que intercedan por las denuncias de la prensa y la verdad del “one” Dios, nuestro Señor.

Ruego una oración por el alma de todos aquellos ilusos que se creen la veracidad de 9 sumarios y casi 40 imputados sanchistas. Me declaro firme y ferviente creyente en las tablas de la Ley para que me sean perdonados tan malos pensamientos y palabras vertidas contra esos presuntos socialistas “resentidos y farsantes”, según comunicado del PSOE, apóstoles de la pureza política ahora encarcelados como Ábalos y Koldo, pillados en el fango como la directora benemérita o imputados como el arcángel Zapatero, el pecador Cerdán, el hermano David, la novicia Leire o la presidenta madre superiora Sor Begoña. Yo confieso y prometo, como el santurrón emérito Juan Carlos, que no lo volveré a hacer más, que prometo enmienda a mis tentaciones para no expresar la verdadera realidad con el objeto de abrazar ese engañabobos marco moral de ultraizquierda que vino para limpiar la corrupción y ha terminado manchando la democracia.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, ruego al poder judicial que no deje de hacer su trabajo y que pague el Ejecutivo

Yo confieso temor ante Dios todopoderoso de que nada de lo que se juzga y juzgará relativo al pecaminoso comportamiento del sanchismo sea declarado cierto y verdad por los tribunales, porque un hombre tan enamorado de su mujer y de sí mismo, tan reflexivo e incapaz de mentir, tan ajeno al dinero de las saunas y tan bondadoso con todos los españoles, queda descartado de ocultar semejante fango de la cloaca en la que chapotea. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, ruego al poder judicial que no deje de hacer su trabajo para que pague este Ejecutivo Frankenstein buenista que nos gobierna de espaldas al poder legislativo sin presupuestos sin misericordia y sin pudor. A todos ustedes, hermanos sufridores, recomiendo revisar la película de Alfred Hitchcock titulada “Yo confieso”. Su guion gira en torno al falso culpable, en este caso el padre Pedro, señalado directamente como el “One” de todas las tramas patrióticas de la propia corrupción. Puede que el líder espiritual de occidente sea declarado “no culpable” por un gran número de votantes en las urnas, pero nadie puede negar que como prior del convento es responsable político y culpable principal de haber llegado al poder con una falsaria moción de promesas, regeneración y transparencia que el tiempo demuestra no haber cumplido.

Por todo eso, en plena visita del papa Prevost, rezo en alto esta oración periodística con la esperanza de ser oído por Dios y por ustedes, y con la fe intacta en la verdad y la Justicia, principios en los que se asientan la religión de la democracia y el rezo del estado de derecho. Yo confieso que he pecado de pensamiento por pedir la limpieza de un adelanto electoral con el que poner fin a este calvario inmoral, sucio y vergonzoso. Yo confieso que he pecado de palabra por escribir y hablar de la corrupción, bulo inmisericorde inexistente, invención golpista y conspiranoica para desalojar del poder a un Gobierno que perdió las elecciones generales y compró la investidura de su presidente con cesiones a un chantaje traidor e intolerable de quienes se declararon enemigos de España. Yo confieso haber pecado por obra y omisión al negarme a encender el ventilador y equiparar la corrupción pasada ya penalizada en urnas y tribunales con la actual, sobre la que sus responsables no quieren rendir cuentas. Padre nuestro que estás en el cielo, perdona las ofensas de la prensa crítica como nosotros perdonamos a los firmantes del panfleto negacionista que ignoraron la verdad, no nos dejes caer en la tentación de la corrupción como ha hecho el sanchismo, y líbranos del mal. Amén.

La estrategia de Feijóo

Alberto Núñez Feijóo.
Alberto Núñez Feijóo. | La Región

Alberto Núñez Feijóo tiene la mejor escuela gallega a la hora de administrar los tiempos políticos, en cuyo manejo era maestro Rajoy. Feijóo va con pies de plomo hacia La Moncloa, sin prisas ni precipitaciones, lo cual desespera a partidarios y detractores. Por vía electoral, cuestión de confianza o moción de censura, parece inevitable la caída de un Pedro Sánchez cada vez más acorralado y aislado por su partido, por sus socios, por la oposición y por la corrupción. Tiene menos urgencia Feijóo para convertirse en presidente que Sánchez por salir de la Moncloa. Y si bien Feijóo será mejor presidente que líder de la oposición, parece que el responsable del PP está manejando con acierto y frialdad la asepsia de una moción instrumental, sabedor de que en sí misma es una gran e inviable trampa. Los socios del sanchismo, principalmente PNV, Junts y Bildu, no son de fiar, por lo que Feijóo deja que Sánchez y la burguesía empresarial se quemen a fuego lento. Que haya elecciones en otoño viene a ser lo mismo a que las haya en 2027 porque, parafraseando el dicho, lo peor de Sánchez está por venir.

Las encuestas limpias

José Félix Tezanos.
José Félix Tezanos. | La Región

En contra de lo que dice el CIS del obstinado sanchista José Félix Tezanos, todas las encuestas conocidas esta semana dan una amplia victoria al PP y a VOX, por encima de los 200 escaños en la mayoría de los casos. Los sondeos son coincidentes en otorgar un rotundo triunfo electoral del PP, si bien Feijóo necesitaría a los de Abascal para la investidura y para gobernar, entren o no en el Gobierno. Por eso causa alarma, preocupación y miedo que, a pesar de sus erráticas demoscopias de parte, cocinadas en la Moncloa y en Ferraz, Tezanos persista en la falsedad probada de dar 11,3 puntos de ventaja al PSOE sobre el PP, lo cual no sólo resulta improbable e inverosímil, sino que roza el presunto delito tal y como ha denunciado el PP. La táctica consiste en mantener viva una supuesta ventaja con la que administrar el relato y justificar una acción de Gobierno que no existe. De ser verdad la invención fabulada de Tezanos, Sánchez ya hubiera convocado elecciones para sortear la corrupción y seguir perpetuándose en el poder para blindarse frente a los tribunales.

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