La cuenta de la autovía

CLAVE GALICIA

Publicado: 06 may 2026 - 06:10
Xabier R. Blanco
Xabier R. Blanco | La Región

"La Autovía da Costa da Morte se terminará cuando llueva para arriba", pronosticó en 2012 un constructor atento a los grandes concursos de obra pública. Era un personaje. Cada noche se desnucaba en el abrevadero con un colega al que nunca le faltaba una revista de motos delante. Decía el tabernero que tanto podía hacer una carretera como movilizar un ejército privado con un par de llamadas. Que desapareciese una semana de cada mes por viaje de negocios cebaba la fantasía de la clientela, hasta que una última noche de infarto cubrió el misterio de la segunda actividad.

Cada noche se desnucaba en el abrevadero con un colega al que nunca le faltaba una revista de motos delante"

Su opinión sobre obra pública ayudaba al chófer de anécdotas a medir las obras del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. "Queda la caja de la autovía hecha y ya se terminará cuando llueva para arriba", repitió al preguntarle por la máquinaria pesada entre varios tramos entre Carballo y Baio. En julio de 2016 estos 27 kilómetros de la AG-55 proyectados por el Gobierno de Touriño fueron inaugurados por Feijóo, aunque el constructor no lo vio.

"El día que llegue la autopista a Vimianzo nos va hacer mucho daño", comenta Carlos, dueño del Celme Café. Ha levantado con su hermano Juan Luis, Jota, una sala de conciertos referencia en el circuito musical. Carlos fue guitarra y voz en algunos temas de Os Impresentables, banda que participó, con otras como Os Diplomáticos de Monte Alto, en la Cea de Viana fundacional del movimiento bravú. Jota presidió el Soneira de fútbol en una etapa de títulos.

La AG-55 ya está en Santa Irena, a unos seis kilómetros. La carretera A Coruña-Fisterra, como el desvío a Camariñas, cruza Vimianzo, "el sitio con más restaurantes donde comer bien de toda Galicia", según sostuvo un hostelero de Agualada al que la autovía le retiró el tráfico de clientes de la puerta. "Pero de domingo a miércoles aquí ya no tienes un sitio para cenar", apunta Carlos. La cuna del megalitismo, las primeras obras de la especie que siguen en pie, contaba en 1950 con casi 12.000 vecinos; 10.000 quedaban cuando Benja cantaba las maravillas de 'La empanadilla', himno de Os Impresentables, que horneaba la pastelería La Nueva de los padres de Carlos; 6.808 registró el INE a 1 de enero de 2024. 

Contenido patrocinado

stats