Carlos Risco
LA CIUDAD QUE TODAVÍA ESTÁ
La plaza de la biblioteca, un urbanismo de posibilidad
CLAVE GALICIA
Los cativos que acaban de salir al patio después del comedor escolar patinan con soltura de cisne. El más pequeño bota una pelota de fútbol hacia la cancha de minibásquet, frena un patín después de la línea de tiros libres y lanza. La canasta está a 2,60 metros de altura, pensada para chavales de hasta 12 años, pero no ha cumplido los ocho y se necesita coordinación para ejecutar el tiro en movimiento sin acabar en la pintura.
La bola da en el aro, el brazo está frío. El párvulo cruza la pista rodando y botando la pelota hacia la otra canasta y en un par de intentos consigue encestar. Otros dos niños y una niña se suman a un 21 sobre patines. Los chavales aprenden lo que les enseñen. Si el profe de gimnasia o el cuidador de actividades extraescolares es aficionado al patinaje, el Liceo de hockey, el club gallego con más títulos nacionales e internacionales, tendrá cantera. Otra de las medallas de Augusto César Lendoiro para merecer una calle en A Coruña.
El griterío agudo del patio alegra la hora de la siesta a los que no la duermen. Al columnista del día le suena la sirena. Si el tema no está enfocado, el cierre por la campana. El cineasta vigués avisa de que Florentino Pérez va a propinar una rueda de prensa a las seis de la tarde. El mundo blanco en vilo, pero el presidente del Real Madrid convoca elecciones por los ataques de una prensa que barruntaba dimisión y anuncia su candidatura “para defender a los socios”. El ABC se queda sin la suscripción que le había hecho su padre después de leer para todos en el móvil un titular reciente sobre sus fuerzas. El soplo de que le quedan semanas por un cáncer terminal llegó hasta esta esquina hace varias temporadas. El presidente del club con más títulos y valoración del mundo denuncia una “orquestación de los malos periodistas contra el Real Madrid”. Pasó lista y auditó a Vocento. Faltan lecturas del trabajo periodístico para pitar penalti o piscinazo.
Con el bulo del cáncer no le falta razón. “Eso quieren, que esté en fase terminal”, le respondió a un amigo que le ofrecía un remedio chino. “Pero si no he ido al médico y dirijo una empresa que facturó 50.000 millones”. Del Madrid lo tendrán que “echar a tiros”, o el socio. “Hoy hablarás de Florentino”, sugiere un marmitero para aplazar una consulta sobre minería.
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