Pilar Cernuda
LAS CLAVES
¿Qué está pasando en Cataluña?
TRAZADO HORIZONTAL
Pedro Sánchez acudió a la cumbre de la OTAN sin Begoña. Ya se sabe que una cumbre sin Begoña es como una cátedra sin software o como un presidente sin verdad. Ninguno de los miembros de la Alianza Atlántica boicoteó la reunión de Turquía ante la ausencia de Begoña en calidad de acompañante del presidente terminal. Todo se desarrolló, según lo previsto, sin Begoña, sin vergüenza y con dos ramos de flores, uno de ellos en recuerdo de la ausente. Nadie le puso falta ni echó de menos sus altos conocimientos catedráticos. La maniobra de la imputada se quedó en la disputa del pasaporte, en este caso pasaporte a Ankara y no a Dublín. La mujer del ONE y Moncloa intentaron colar de rondón el componente emocional de la graduación de su hija en Londres para presionar al juez Peinado. Pero este se fue de vacaciones y dejó atado con el sustituto de guardia una decisión salomónica: permiso únicamente para la graduación de la hija, y gracias. Esa obsesión de Begoña por parecer presidenta consorte es lo que determina la gravedad de los cuatro delitos por los que el magistrado pide a la Audiencia de Madrid que sea sometida a un juicio con jurado popular. Tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación de caudales públicos no parecen una buena tarjeta diplomática para pasearse por la cumbre de la OTAN en pleno gresca con Trump racaneando el aumento del gasto militar como gorrón del atlántico norte, mientras por detrás firmaba contratos millonarios de Defensa.
Con un ojo puesto en el mundial y otro en los juzgados, el sanchismo familiar planeaba 5 semanas de vacaciones en La Mareta, en la esperanza de que polemizar con Trump tape el desprestigio de P.S. tan devaluado en España por la corrupción y su deriva en tentativa de autocracia. Puede que Pedro le haya pedido consejo a Trump por esa llamada al presidente de la FIFA Infantino para que la tarjeta roja de Balogun no contara y permitir así jugar al futbolista estadounidense contra Bélgica, lo cual no sirvió de nada. Se veía venir que la maniobra implicaba a España en su partido de cuartos con los belgas. Trump agradeció el detalle de Infantino públicamente, pero a veces no basta con este tipo de cacicadas para cambiar la realidad, del mismo modo que no bastan el fango, la sincronizada y demás maniobras cloaqueras para ocultar la corrupción sistémica del sanchismo crepuscular. En el caso del ONE sabemos que el Fiscal condenado del Estado borró todos sus mensajes y llamadas para que no se supiera si se había sometido al efecto Infantino para cambiar el destino de las imputaciones y sumarios judiciales del sanchismo agonizante. Lo que sí se sabe es que las cloacas de Leire y Cerdán hicieron todo lo posible por desactivar los sumarios e investigaciones comprometidas para la familia socialista y la famiglia Sánchez-Castejón Gómez-Sabiniano.
Una cumbre de la OTAN sin Begoña es como un reality sin Belén Esteban o como un mundial sin España
Una cumbre de la OTAN sin Begoña es como un reality sin Belén Esteban o como un mundial sin España. Es decir, el fracaso absoluto de la apariencia, una inesperada bajada a los infiernos del populismo como desencadenante de la precipitación del sanchismo al abismo del fiasco. No hay mayor derrota que el arrastre de la credibilidad por los suelos del desprestigio demagógico, ni mayor ofensa que la manipulación del pueblo soberano que dictará sentencia en las urnas más allá de las sentencias judiciales. Una cumbre sin Begoña es como un verano sin vacaciones, la prueba evidente del descalabro del poder campante, la negación de las bondades del régimen que vela por sus súbditos mientras el engaño y la mentira se apoderan de la democracia secuestrada. Una cumbre de la OTAN sin Begoña es como una democracia achicharrada por la corrupción sin adelanto electoral, como una Legislatura sin Presupuestos tras tres años de incumplimiento constitucional y con un techo de gasto histórico para entrar en campaña. El victimismo sanchista amenaza con apropiarse también del "pobre de mí" pamplonica para remontar su crisis de credibilidad. Una cumbre de la OTAN sin Begoña es en sí misma una decepción infinita, la certeza de que España la necesita como inspiradora triunfalista del régimen, heroína sin pasaporte del instinto de supervivencia del Fránkenstein monstruoso, una especie del más difícil todavía en esta legislatura agonizante.
Una cumbre de la OTAN sin Begoña es como un cuñado juzgado y un hermano sentenciado que no iba a trabajar a su puesto creado a tal efecto en Badajoz, con residencia fiscal en Portugal y caravana anclada en la Moncloa. Todo parece un mal sueño en el país del enchufismo, donde las amantes se colocan con cargo al erario público, los secretarios de organización del PSOE encarcelados son grandes desconocidos para el One y las mascarillas de la pandemia se transformaban en comisiones mientras la gente moría a miles por la covid. ¡Qué país más desdichado con gobernantes tan tóxicos y maleantes!¡Qué desgraciado destino nos espera si la sociedad no despierta y corrige en las urnas semejante burla democrática! Menos mal que siempre nos quedarán Paris, las ayudas arbitrales a Messi y una cumbre de la OTAN sin Begoña.
La presidenta encargada de Venezuela utilizada por Trump, Delcy Rodríguez, anunció querella en España contra el comisionista Aldama. La cómplice de la dictadura chavista y vicepresidenta cooperadora del detenido Maduro encargó al exjuez inhabilitado por prevaricación, Baltasar Garzón, que lleve su caso. A veces los planetas se alinean y en esa conjunción se explica por sí sola la naturaleza de los investigados y lo investigado. Lejos de amedrentarse, Víctor de Aldama declaró ante el juez Ismael Moreno de la Audiencia Nacional en el sumario secreto para ampliar la documentación presentada en el juzgado, el famoso sobre que presuntamente probaría la financiación irregular del PSOE. Delcy Rodríguez, que aún no explicó el célebre episodio de su escala en Barajas y sus maletas, se puede querellar con el abogado Garzón de maestro de ceremonia, pero Aldama explica que cuando se conozca el contenido de las pruebas presentadas, Pedro Sánchez "tendrá que dejar de ser presidente del Gobierno". Tal y como van las cosas, con las vacaciones encima, resulta imprevisible saber si P.S. llegará a 2027.
Donald Trump es un loco peligroso, pero sigue siendo el presidente más poderoso del mundo. Sus malas formas y verborrea belicista hay que situarlas en una estrategia de agitación diplomática para obtener rédito geopolítico y económico. Siempre será mejor entenderse con el bocazas americano al que se le ve venir que con un traidor genocida como Putin. Eso debe haber pensado Sánchez tras ser condenado por la OTAN a un año de castigo que va de la cumbre de La Haya a la de Ankara. Así que tras los ataques de Trump, que hay que entender como ataques a Sánchez y no a España, P.S. templó gaitas y evitó mostrarse como el espadachín antiTrump porque eso le arrastra a la indiferencia internacional. Sánchez dice que habló con Trump del mundial y de golf, pero debe explicar por qué comprometió un gasto millonario a escondidas para que Trump pasara de considerarnos "un caso perdido" a una España " redimida muy generosa que cumple la solicitud de pago considerable". El Gobierno firmó, según desveló El Mundo, nuevos contratos millonarios con la OTAN para apaciguar a Trump.
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