Esperando a Albares

Publicado: 20 ago 2026 - 00:10
La Región

Lunes, diecisiete de agosto de 2026, Sala Clara Campoamor del Palacio del Senado, once horas…la Comisión de Asuntos Exteriores inicia su sesión convocada para que comparezca el Ministro Albares…y no apareció. Ni se excusó. Digamos que un ejemplo de diplomacia por parte de quien dirige la española , acusado por cierto por la ADE (Asociación de Diplomáticos Españoles) de “incertidumbre y falta de transparencia” en el nombramiento de embajadores basándose en “fidelidad política y no en el mérito profesional”. Un Ministro que es lo contrario de lo que parece referenciar su segundo apellido (Bueno).

La “senadofobia” del Gobierno “destituyente” protagonizó un nuevo capítulo. Parece que comprobar cómo miles de personas invaden nuestras fronteras con más de cien fallecidos no es motivo suficiente para rendir cuentas y explicaciones ante los representantes de los españoles cuando nuestra integridad territorial ha sido atacada. Precisamente comparecer en la cámara legislativa territorial por excelencia a la que el sanchismo ningunea y pisotea como muy pocos pudieran haber imaginado.

Albares, como el resto de Ministros convocados, fue legal y formalmente citado y no adujo motivo alguno para no comparecer

Albares, como el resto de Ministros convocados, fue legal y formalmente citado y no adujo motivo alguno para no comparecer, simplemente que preferían hacerlo ante el Congreso más tarde. La realidad es que no pueden elegir ni priorizar pues Congreso y Senado son Cortes Generales del Estado y ambas tienen la idéntica función de controlar al Gobierno. Esta nueva silla vacía no sólo significó la ausencia física sino también la negativa a dar información inclumpliendo flagrantemente una obligación constitucional.

Quedó claro que el día treinta de julio, como aseveró el Presidente Vivas, fallaron la previsión, la disuasión y la acción. Un escenario que exige que conozcamos cuál es el grado de interlocución con Marruecos, información clave para la estabilidad en el Mediterráneo occidental pues Ceuta y Melilla no son unha ficha en un tablero diplomático. Los españoles no queremos negociaciones clandestinas ni cartas secretas ni, lo que es peor, hechos consumados. Porque, como dijo Núñez Feijóo, la integridad territorial de España no se negocia: se defiende.

En 1952 Editions de Minuit publicó “Esperando a Godot” del gran Samuel Beckett, obra que pertenece al “teatro del absurdo”. Vladimir y Estragón, los dos personajes, aparecen parados en un camino mientras esperan a un Godot que nunca aparece…Esa situación ha simbolizado siempre la espera larga inútil o vana por algo o alguien que nunca llega. Esa misma sensación fue la que tuvimos esta reciente mañana mientras veíamos cómo no aparecía Albares. Una indignación que se sumó a la ausencia de las senadoras y senadores del grupo socialista, incumpliendo también la obligación fundamental de su condición: asistir a las sesiones a las que son convocados. Realmente no desentona con apoyar a un ejecutivo que simula ejercer sus funciones sin Parlamento y sin presupuestos. Un Gobierno que ni está ni se le espera. ¡Elecciones ya!

Contenido patrocinado

stats