Europa vuelve a mirar a América Latina

España asumirá la presidencia de la Cumbre Iberoamericana de 2026 con la oportunidad de modernizar la organización. En la agenda, temas como seguridad, crimen organizado, digitalización y democracia

Publicado: 09 feb 2025 - 01:45

El año 2025 marcará un punto de inflexión en la relación entre España, la Unión Europea (UE) y América Latina. La competencia entre China y Estados Unidos, sumada a los desafíos migratorios y económicos, obliga a España a redefinir su estrategia y consolidar su rol como puente entre Europa y América Latina. Las cumbres internacionales, los acuerdos comerciales y la renovación de la Comunidad Iberoamericana representan una oportunidad única para que España lidere un nuevo paradigma de cooperación birregional, basado en la reciprocidad, la sostenibilidad y la defensa de valores democráticos.

Desde el instituto Elcano sostienen que 2025 se perfila como un período de profundos cambios geopolíticos y económicos, marcados por la segunda presidencia de Donald Trump en EEUU, el aumento de la influencia china en América Latina y la necesidad de redefinir la relación entre España, la UE y la región latinoamericana. El principal desafío para España y la UE es encontrar una estrategia creíble y eficaz para fortalecer su papel en América Latina, no solo como un contrapeso a la creciente presencia china, sino también como una alternativa confiable frente al unilateralismo de Trump.

Los flujos migratorios han fortalecido los vínculos humanos y económicos entre ambas partes, ahora amenazadas por EE UU

La relación entre España y América Latina ha evolucionado en las últimas décadas. Ya no se trata únicamente de un flujo de inversiones españolas hacia la región, sino de una relación bidireccional en la que empresas latinoamericanas, sobre todo mexicanas, han incrementado su presencia en España. Además, los flujos migratorios han fortalecido los vínculos humanos y económicos entre ambas partes. En este nuevo escenario, España puede desarrollar una estrategia basada en la reciprocidad, la cooperación económica y la coordinación política, que permita aprovechar las oportunidades que ofrece la globalización y responder a los desafíos comunes.

El regreso de Trump a la Casa Blanca trae consigo una política exterior marcada por el endurecimiento comercial y migratorio hacia América Latina. Su Administración muestra una visión más transaccional de la relación con la región, centrada en la seguridad fronteriza, la lucha contra el narcotráfico y la contención de la influencia china. Esto generará tensiones con varios países latinoamericanos y abrirá un espacio para que España y la UE se posicionen como socios estratégicos más confiables, con alternativas de inversión y cooperación en áreas clave como la transición energética y la modernización digital.

A pesar de ciertos avances en estabilidad macroeconómica, América Latina enfrenta dificultades para generar un crecimiento sostenible que permita reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de su población. Por ello, la atracción de inversiones extranjeras en sectores estratégicos es crucial.

La política de Trump podría dificultar la cooperación en transición verde, ya que su Administración no prioriza este tipo de temas y presionará a los países de la región para que reduzcan su dependencia de inversiones chinas en infraestructura, telecomunicaciones y energía. España y la Unión Europea tienen, por tanto, la oportunidad de consolidarse como líderes en estos sectores, ofreciendo alternativas de inversión más sostenibles y alineadas con los valores del multilateralismo y la democracia. “Es nuestra gran oportunidad”, resume Juan Manuel Vieites, presidente de la CEG y directivo de CEOE.

Al alza: la desinformación

Un desafío emergente para la UE y España es la creciente influencia de Rusia en la región, especialmente en países como Venezuela y Nicaragua. Como advierten Carlos Malamud, Rogelio Núñez Castellano y Ernesto Talvi desde el instituto Elcano, la presencia de medios como RT y Sputnik en español ha sido una herramienta clave en la difusión de narrativas que buscan deslegitimar a la UE y justificar la invasión de Ucrania. Si se lo propone, España puede contrarrestar esta desinformación.

A la baja: el proteccionismo

En contraste con el proteccionismo estadounidense y la estrategia de influencia china, la UE y España apuestan por una relación basada en reglas claras. La ratificación de los acuerdos entre la UE y Mercosur, así como la modernización del tratado con México, son pasos fundamentales para la presencia europea. Más allá de meros beneficios comerciales, se trata de fortalecer las cadenas de valor compartidas, incrementar el comercio bilateral y generar oportunidades en sectores clave.

@J_L_Gomez

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