Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
la puntilla
En los últimos tiempos proliferan los asistentes virtuales de psicología, con chats y robots en los que la inteligencia artificial ofrece soluciones a quienes buscan respuestas a sus problemas emocionales y psicológicos y otras herramientas propias del tratamiento terapéutico. Algunos ensayos clínicos han demostrado que los resultados obtenidos tras el tratamiento con un bot terapéutico han ofrecido unos resultados similares a los que se consiguen con un psicólogo humano. No en vano la inteligencia artificial ha sido entrenada no solo con la información procedente de internet, sino de los datos aportados por los propios psicoterapeutas con los datos obtenidos de sus prácticas profesionales. También hay quien alerta sobre la posibilidad de que el recurso a la IA por cuestiones económicas puede tener efectos contraproducentes. Que no teman los psicólogos por su trabajo. Es frecuente que en una consulta delicada a la IA recomiende, como última opción, consultar a un experto.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último