Los falsos currículos de los políticos, práctica habitual

Publicado: 25 jul 2025 - 02:50
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Los falsos currículos de los políticos son desgraciadamente más frecuentes, antes y ahora, y alcanza a todos los partidos. La que era la diputada más joven del PP Noelia Núñez (que ha dimitido de todos sus cargos) ha reconocido que no tiene estudios finalizados, y como hacen siempre los que se ven atrapados en sus mentiras se disculpaba diciendo que: “Nunca he tenido intención de engañar”. Ese dice la que era vicesecretaria de Movilización y Reto Digital al descubrirse que nunca alcanzó ninguno de los grados universitarios que orlaban oficialmente su currículum oficial en el Congreso y que pretendía justificar para el cargo que ocupaba. O sea, que “todo fue una confusión”. Iniciaría Derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Trasladó su expediente a la UNED y cambió al Grado Combinado de Derecho y Ciencias Jurídicas de las Administraciones Públicas, empezando también un Grado en Estudios Ingleses. Ahora resulta que no pudo seguir estudiando porque la reclamó “mi carrera política”, pero sin otro nivel que el bachiller.

Y otro caso, esta vez del PSOE, es el de Pilar Bernabé, delegada del Gobierno del PSOE en Valencia. En LinkedIn señalaban que era “licenciada en Filología Hispánica y Comunicación Audiovisual por la Universidad de Valencia”. En realidad, nunca lo fue ni ahora lo es. Para arreglarlo se actualizó su currículum a un simple “inició sus estudios en Filología Hispánica y Comunicación Audiovisual en la Universidad de Valencia”. Lo mismo hizo ella misma en la red social profesional, quitando lo de “licenciada” y únicamente dejando “Universidad de Valencia”

Claro que estos casos no son novedosos, sino frecuentes. Claro que pocos superan a Miguel Iceta, del PSC-PSOE al que basta el bachiller para ser embajador delegado permanente de España en la Unesco, tras haber sido sucesivamente ministro de Política Territorial y Función Pública (2021) y de Cultura y Deporte (2021-2023). Inició las carreras de Ciencias Químicas y Ciencias Económicas, pero no acabó ninguna. Pero oficialmente se dice que “tiene estudios de……”. En su día, ya me ocupé recapitular sobre la misma conducta de otros falsos currículos, con frecuencia amparada en la misma explicación como el mismo falso ingeniero Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso que tampoco pasó de primero de su carrera. En cualquier país europeo, una mentira o exageración de este tipo conllevaría el cese, renuncia forzada y muerte para la política del tramposo. Lo que en España se admite como cosa habitual, acaba en otros países con prometedoras carreras políticas: El ministro de Defensa alemán, Karl Theodor zu Guttenberg se fue a la calle, con un grave baldón encima, cuando se descubrió que había plagiado diversos párrafos de su tesis doctoral. Al mismo tiempo Universidad de Bayreuth retiró el título de doctor concedido al inmoral ministro. Y no hace falta citar otro escandaloso caso de plagio de tesis doctoral de otro personaje conocido.

Rahola ha figurado en su web como doctora en dos filologías en las versiones en castellano, inglés y francés, aunque en catalán siempre hablaba de licenciaturas. Tardó diez años en corregir “el error”

Un e alcalde de Vigo se presentó la primera vez como “administrativo” de una empresa de automoción industrial. Esa empresa había sido absorbida por una multinacional de los Estados Unidos. En la siguiente convocatoria, el administrativo se convirtió en “ejecutivo de una empresa americana”. En el partido de Feijóo los paradigmas fueron el que fuera director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa. En el PSOE, Pepiño Blanco, Patxi López y Luis Roldán, pero hay otros muchos. Fernández de Mesa presumía de ser “funcionario del Estado, por oposición, en excedencia forzosa”. Pero no precisa que su empleo es ayudante de jardinero en el puerto de Ferrol, donde lo colocó su padre. De Pepiño Blanco, del PSOE, hizo la mejor definición Joaquín Leguina, su compañero de partido, quien afirmó literalmente: “Es un mal ejemplo para la juventud porque no estudia, se dedica sólo al partido y llega a ministro de Fomento. No es un buen ejemplo que se pueda llegar muy alto sin dar ni golpe”. Hoy es empresario del sector de las relaciones públicas, gracias a sus contactos de pasado. No pasó de primero de Derecho.

Pilar Rahola, tertuliana y miembro del Consejo Asesor para la Transición Nacional decía poseer dos doctorados, según la biografía en castellano de su propia página web, mientras que en la versión catalana señalaba ser “licenciada”. Ella decía que era licenciada en Filología y doctora honoris causa “por la Universidad de Chile”. En realidad, lo era por la UNIACC, un pequeño centro privado no avalado por la Comisión Nacional de Acreditación chilena. Rahola ha figurado en su web como doctora en dos filologías en las versiones en castellano, inglés y francés, aunque en catalán siempre hablaba de licenciaturas. Tardó diez años en corregir “el error”.

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