Sonia Torre
UN CAFÉ SOLO
La balanza del dinero
Emplear una columna pública como esta para criticar a personas (?) que me han enfadado a m'i no está bien y no se debe hacer, pero hoy lo voy a hacer. Eso sí, no diré sus nombres porque ni los sé ni los quiero saber. Son vecinos de mi barrio contra los que no tengo nada, pero ellos están empeñados en ser vecinos indeseables. Gentuza. Pues vale.
La otra noche volviendo a casa tras pasear a Atticus mi chihuahua, me asaltó una familia increpándome violentamente porque Atticus acababa de levantar la patica junto al portal de su casa. No en el portal, preciso, cosa que yo no le dejo hacer y Atticus que está educado así, no hace desde cachorro. Fue a dos metros, en la pared. Conviene señalar que un "pis territorial" de Atticus equivale más o menos a una gota, o sea a 0,05 mililitros. Y la mayor parte de las veces levanta la patica y no hace nada, Atticus pesa 2.800 gramos.
Los vociferantes insultos y amenazas de aquella familia (la familia que insulta unida permanece unida), excepto de la niña que por su expresión asistió tan atónita como yo a aquella brutalidad verbal de sus supongo progenitores y abuela, no voy a ponerlos aquí pero fueron de nota. Incluso llamaron la atención de vecinos que estaban fumando a la puerta de un bar cercano que me lo comentaron al día siguiente. La familia daba miedo. Hasta pensé que podrían hacerle daño a Atticus y por eso me fui.
El padre incluso se arrimó a la pared, hizo el gesto obsceno de abrirse la pretina y me chilló a la cara a quince centímetros “¡es como si yo me pongo a mear aquí!” Yo le repliqué que no era igual, y que en todo caso le riñera a los pitbulls o labradores que mean litros, pero no a Atticus pues 0,05 mililitros no eran para tanto. Eso dejando aparte que Atticus, como dije, ni siquiera estaba en su portal sino a bastante distancia. Los insultos arreciaron. A él y ellas, aquí seré paritario, mis argumentos les daban igual.
Me gustaría saber qué piensan esas personas (?) de un perro que los rescata entre los escombros tras un terremoto; del que los salva de un incendio; de un perro policía que persigue a los malos; de uno que descubre un alijo de droga en un aeropuerto; del que guía a un ciego; del que cuida a alguien mayor o con discapacidad; de otro que hace feliz a un niño con síndrome de Down o a uno con cáncer; o del que se acomoda sobre la tumba de su dueño renunciando a comer para dejarse morir.
Me gustaría saber lo que piensan sobre esos perros pero ya lo sé: no piensan nada. Y tampoco piensan que en este mundo no se puede tener todo. Si quieres tener a Supermán... también tienes que aceptar a Clark Kent.
Atticus: tú no te preocupes, eres un cieliño.
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