Un hecho insólito más

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Publicado: 23 mar 2026 - 02:10
Opinión de Fernando Lusson.
Opinión de Fernando Lusson. | La Región

De todas las situaciones inauditas que se han producido a lo largo de la legislatura, la más insólita ha sido el plante de los ministros de Sumar, la parte minoritaria del Gobierno, a sentarse en la mesa del Consejo de ministros, porque se ha llegado a la hora fijada para la reunión sin un acuerdo sobre las medidas anticrisis provocada por la guerra de Irán. Una vez más se ha vuelto a desatar la pugna entre lo bueno y lo mejor, entre lo urgente y lo importante, y porque la parte minoritaria del Gobierno -lo que se puede trasladar también a los apoyos parlamentarios- se considera con capacidad para imponer sus criterios a la parte mayoritaria, a pesar de que sus propuestas eran profundizar en un error del que ya se sabía el resultado con antelación: cualquier mención a los alquileres en el decreto anticrisis sería tumbada por Junts, el PP y Vox como ya hicieron en dos ocasiones con el escudo social.

La solución al conflicto ha sido tan fácil como partir un decreto en dos, como se ha hecho en otras ocasiones, uno con las medidas urgentes para aliviar la presión sobre los ciudadanos de la subida de los combustibles y de la energía, con el añadido de medidas para tratar de limitar los beneficios de las empresas que ganan en el río revuelto; y otro en el que aparezcan medidas para controlar la subida de precios de los alquileres, que es una cuestión muy importante pero sobre la que se lleva mucho tiempo sin encontrarse medidas eficaces para su estabilidad que no pasen por medidas drásticas que puedan bordear distintos preceptos constitucionales. Por supuesto, Sánchez minimizó la bronca y Sumar nunca se planteó romper el Ejecutivo, pero la gravedad del espectáculo que han dado no se puede pasar por alto, pese a que lo insólito ya no causa sorpresa.

Los dos reales decreto tendrán que pasar en un mes el filtro del Congreso y ahí se tendrán que retratar todos los partidos.

Con su actitud, los ministros de Sumar han logrado cambiar el foco sobre la atención a la decisión del Gobierno de destinar 5.000 millones de euros que llegarán a 20 millones de hogares y tres millones de empresa y autónomos para hacer frente a la crisis mediante las rebajas fiscales en el consumo de electricidad y carburantes, o con la ampliación del bono social eléctrico, a un debate político que hace que este mensaje llegue con menor nitidez. Y si Sumar se acoge siempre a la necesidad de abordar el problema de la vivienda para marcar diferencias con el PSOE, el PP y la derecha responde con una petición de mayores reducciones de impuestos que es la fórmula que aplican para resolver cualquier problema, aunque desde el Consejo Europeo del pasado jueves en Bruselas se señalara que las rebajas generalizadas de impuestos se revelaron ineficaces e injustas en anteriores crisis. De ahí que el Gobierno entre las medidas propuestas establezca el control de los márgenes empresariales encomendando la labor a la CNMC.

Los dos reales decreto tendrán que pasar en un mes el filtro del Congreso y ahí se tendrán que retratar todos los partidos, y sobre todo el PP, que también tendrá que preguntar qué quiere si lo bueno o lo mejor, y si la reducción de impuestos prevista le parece suficiente, aunque ya se sabe que es difícil que vote a favor de las medidas del Gobierno, no solo porque ya se pusiera la venda antes de la herida el pasado miércoles, sino porque han declarado que no están dispuestos a ayudar al Gobierno, aunque ello suponga perjudicar a los hogares y empresas que se pretende defender. No obstante, esperarán a leer la letra pequeña de las medidas, aunque presumen de que el PP ha Gobierno les ha copiado

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