Gonzalo Iglesias Sueiro
O neno e as superestruturas
El otro día estaba reunido con unos amigos y recibí una llamada de Brad Pitt, que me invitaba a jugar una partida de póker. Lo siento, le dije, pero no puedo porque estoy con mis amigos echando un mus. Mis amigos se quedaron sorprendidos de que diera calabazas a un actor famoso que se había mostrado tan obsequioso. Es un chiste muy viejo, pero me lo ha recordado el catedrático de Economía en la Universidad de Pensilvania, Jesús Fernández-Villaverde, quien ha manifestado que bajo ningún concepto estaría dispuesto a ser ministro en España, porque el sueldo de un ministro es extremadamente bajo y porque la situación económica del país es tan complicada que necesitaría la adopción de medidas impopulares que le costarían el cargo al día siguiente. El catedrático se olvida que para ser ministro alguien tiene que contar con él y no parece que se encuentre en ninguna quiniela de ministrables. Ni él será ministro ni yo jugaré a las cartas con Brad Pitt, porque no nos han invitado a la fiesta.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Gonzalo Iglesias Sueiro
O neno e as superestruturas
Xaime Calviño
LA PREGUNTA DEL DÍA
En Portada: Te recuerdo Viana
¡BUONE VISIONI!
“He-man y los Masters del universo”
Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Al sanchismo no le puede ir peor
Lo último
Nueva tecnología
Los seguros, otra ventana de oportunidad en el negocio de la IA
EL PRIMERO DESDE 1912
Galicia da comienzo al verano marcado por un nuevo eclipse
CUARTA COMUNIDAD CON PEORES DATOS
La compraventa de viviendas en Galicia cayó un 7,2% en abril
La Región
El G7: pompa sin frutos