Moncloa, en modo electoral

TRAZADO HORIZONTAL

Publicado: 21 sep 2025 - 05:40
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso.

Estad activos por lo que pueda pasar”. Es la frase de Sánchez que planeó sobre el espíritu autocomplaciente de la interparlamentaria del PSOE en plena arenga radical izquierdista sobre el boicot a la Vuelta Ciclista. Sabotaje teledirigido al deporte y la imagen de España por la masacre de Israel en Gaza que motivó el sangriento atentado terrorista de Hamás. Después de las elecciones en julio de 2023, ilustres socialistas no descartan que Pedro convoque generales en Navidades, todo lo más tarde en el primer semestre de 2026, con su habitual estrategia ventajista ahora que parece recuperar el relato con la kaleborroka callejera sustraída a los indignados podemitas acomodados en el camastro de la casta. Pedro el avispado le ha robado la cartera y la palabra “genocidio” a esa resta de comportamiento ultra conformada por Sumar, Podemos, ERC y Bildu al apropiarse del discurso antisemita mediante el llamamiento a la algarada bajo la buena causa de la paz contra la muerte de civiles palestinos. El problema es que la generalización acarrea injusticia pues ese conglomerado gubernamental usa por rentabilidad política sin ninguna reserva moral los excesos de Netanyahu olvidando el factor del terrorismo islamista que somete a Gaza, aunque el canciller alemán rechazó ante Pedro el propagandista la palabra “genocidio”. Es errático buscar paralelismos con la guerra de Ucrania, pues la agresión de Putin a un estado soberano obedece a intereses territoriales dentro de la ambicionada recuperación expansiva de la grandeza soviética, mientras que los también injustificados bombardeos indiscriminados de Israel responden al mayor ataque terrorista con miles de muertos y secuestrados. Cierto que eso no justifica la respuesta desproporcionada israelí, pero tampoco el bloqueo de la Vuelta ni el negligente respaldo implícito de Sánchez a la violencia callejera, enmascarándolo en una inexistente respuesta generalizada del pueblo español en favor de la paz que todos queremos cuando en realidad se trata de la actuación de un comando muy concreto de la extrema izquierda liderado desde el propio conglomerado gubernamental para tapar los casos de corrupción y fabricar un relato electoralista repleto de consignas populistas y cordones sanitarios. Urge recuperar el orden moral y la concordia en la España de rodea al Congreso, donde los extremos se tocan mientras la izquierda realiza en la calle un ensayo preventivo destinado a evitar el cambio, empeño al que contribuye ZP el bolivariano, que no terminó de lograr respaldo de Puigdemont a los presupuestos tras su reunión clandestina en Suiza.

Se trata de crear un clima favorable ante el abandono presupuestario de Junts por si Sánchez no puede evitar una convocatoria electoral obligada

Es muy sintomático el tono electoralista del mensaje sociosanchista, desde la Vuelta a Eurovisión pasando por el precipitado embargo de armas a Israel. Subasta con una cascada de propuestas y paguitas, la mayoría ya anunciadas, que usan Gaza, la vivienda, los incendios, la dana, la fracasada reducción de la jornada laboral y otros asuntos sociales para recomponer la mayoría Franskenstein y deslegitimar la alternancia. Se trata de crear un clima favorable ante el abandono presupuestario de Junts por si Sánchez no puede evitar una convocatoria electoral obligada. Se trata de esquivar la espada de Damocles que pesa sobre la financiación del PSOE. Se trata de generar tensión, de imponer un debate político y una agenda de conveniencia sanchista para dar esquinazo a los casos de Begoña la catedrática, David el inquilino, Cerdán el encarcelado, Ábalos el mujeriego, Koldo el matón, Leire la fontanera y el Fiscal del borrado, al que le ha faltado tiempo para secundar la investigación simbólica del “genocidio” con Lola Garzón. Se trata de lanzar cortinas de humo para llevar la iniciativa de la opinión pública y publicada que Feijóo debe contrarrestar con coherencia, templanza, firmeza y cierto espíritu esperanzador con el que ilusionar a una sociedad atrapada en la resignación de la melancolía separada por el muro sanchista. España se juega mucho en este envite de Legislatura terminal y necesita una regeneración que permita vivir con optimismo y bienestar el presente y el futuro más allá de las ambiciones políticas personales y la impunidad que dan el aforamiento, el BOE y una fiscalidad arbitraria que condona la deuda a Cataluña, paga las facturas del procés y especula con la imposición del catalán a las empresas de toda España.

De momento, la Oficina Anticorrupción de Navarra ha cazado a la plañidera Chívite, que tantos pucheritos dedicó a su Santos mentor. Antifraude considera “nulo de pleno derecho” el contrato otorgado a la empresa de Cerdán por 76 millones de euros para las obras del túnel de Belate. Y aunque Moncloa se niega, veremos en qué acaba el conflicto de intereses de Sánchez en el rescate de Air Europa que patrocinaba la cátedra fake de Begoña. Que Moncloa funciona a día de hoy en modo electoral ya nadie lo duda, porque Sánchez está atrapado en su propia tela de araña, con unos socios que le terminarán traicionando, sobrepasado por los acontecimientos y la parálisis parlamentaria. Porque Pedro tiene un futuro judicial familiar y político tan complicado como su propia continuidad en Moncloa y Ferraz.

El cerco se estrecha

El cerco se estrecha
El cerco se estrecha

La bestia negra del sanchismo, el comisionista Víctor de Aldama, pone el dedo en la llaga. El mayor temor del PSOE no es el caso Begoña, que el hermano David viviera en Palacio, trabajara en Badajoz, cobrara en Extremadura y tributara en Portugal, que Cerdán, Ábalos o Koldo canten la traviata (cuidado) o que el fiscal del Estado se siente en el banquillo. El mayor miedo es que el Supremo entre en las sospechas de financiación ilegal del PSOE, que por cierto es el único partido en España condenado por ese delito en el caso Filesa. Aldama alardea de que conserva información sensible fuera de España sobre ese supuesto, y está dispuesto a declarar en el Alto Tribunal sobre el papel de Zapatero en la financiación del PSOE durante la etapa de Sánchez. Lo más inquietante es que Aldama establece conexión con el régimen venezolano de Maduro, que cuadra con la famosa visita de Delcy a Barajas y sus reuniones con Koldo una vez caído Ábalos. Si el juez Leopoldo Puente no cita a Aldama puede entrar también de oficio la Fiscalía Anticorrupción. Aldama llegó a exigir públicamente a ZP que explique “qué hacía conmigo en mi avión privado de Caracas a Santo Domingo”.

Más que guapo

Más que guapo
Más que guapo

La bestia negra del sanchismo, el comisionista Víctor de Aldama, pone el dedo en la llaga. El mayor temor del PSOE no es el caso Begoña, que el hermano David viviera en Palacio, trabajara en Badajoz, cobrara en Extremadura y tributara en Portugal, que Cerdán, Ábalos o Koldo canten la traviata (cuidado) o que el fiscal del Estado se siente en el banquillo. El mayor miedo es que el Supremo entre en las sospechas de financiación ilegal del PSOE, que por cierto es el único partido en España condenado por ese delito en el caso Filesa. Aldama alardea de que conserva información sensible fuera de España sobre ese supuesto, y está dispuesto a declarar en el Alto Tribunal sobre el papel de Zapatero en la financiación del PSOE durante la etapa de Sánchez. Lo más inquietante es que Aldama establece conexión con el régimen venezolano de Maduro, que cuadra con la famosa visita de Delcy a Barajas y sus reuniones con Koldo una vez caído Ábalos. Si el juez Leopoldo Puente no cita a Aldama puede entrar también de oficio la Fiscalía Anticorrupción. Aldama llegó a exigir públicamente a ZP que explique “qué hacía conmigo en mi avión privado de Caracas a Santo Domingo”.

Contenido patrocinado

stats